Pov: Milo Bruno Duarte Conduzco en silencio, Tania está recostada en su asiento dormida, estuvo desde temprano encerrada con mi hermana en mi estudio revisando la declaración para la audiencia. Me negué a pensar cualquier estrategia porque soy jodidamente inocente, no he violentado a Tania jamás, ni mucho menos la obligué a casarse conmigo, que disparate es toda esa mierda. Ella no se saldrá con la suya. Llegando al juzgado mi hermana estaciona delante de mí y yo me tomo mi tiempo para despertarla, esto no es algo que me alegra ella deba pasar. Acaricio su rodilla con suavidad y se sobresalta a lo que coloco mi otra mano en su mejilla. — Tranquila, preciosa, hemos llegado —bosteza y sus ojos adormilados se clavan en mí. — Me dormí, soy una pésima copiloto —sonrío y me inclino de

