Narra Emily. —¡Eres una perra! —Gritó y me lanzo al suelo. —¡Hoy serás mía! Se puso sobre mí, creí que había visto a Ian, pero no, mi corazón estaba latiendo muy fuerte, yo no quiero hacer esto. Diego comenzó a besarme, era muy agresivo, se dirigió a la manga de mi blusa y comenzó a bajarla, se levantó y este se quitó su camisa, se acercó a mí y siguió besándome con agresividad. —¡Diego detente! —Exclame. —Disfruta Em —Dijo y siguió con lo suyo, sus labios bajaron hasta mi cuello, no quería, no soporto que me toque. Tome el valor para quitármelo de encima. —¡Detente! —Grite. —Yo no vine a esto. —¿Entonces a que? —Preguntó. Camine nuevamente a la ventana, ellos aún seguían ahí. Lo tomé por los hombres y comencé a besarlo, lo acerque a la ventana, mire que Ian ya estaba preparado.

