Narra Ana. —¿Puedo pasar a revisar la casa? —Preguntó el oficial. No puede, mire a Hanna, ella estaba muy nerviosa. —No, ¿Qué hace su hijo aquí? —Pregunte. —Vengo a ayudar a mi padre, si eres una ladrona, no me extrañaría que fueras una asesina —Dijo Diego. Me fulminaba con la mirada. —¡Basta Diego! —Exclamó el oficial. —Siento mucho que mi hijo este aquí, pero hace unos días sufrió un atentado, ahora está asustado y no quiere estar lejos de mí. —Tu amiga Emily estuvo conmigo —Dijo Diego. —No te pregunte —Respondí molesta. El oficial Gómez entró a la casa y comenzó con a revisar la parte de abajo. Estaba muy nerviosa, no sabía que íbamos hacer con el cuerpo, si lo encuentra seguro vamos a la cárcel. Se me ocurrió algo, le mande un mensaje a Emily. Mensajes: Ana: ¡Emily tienes

