Ellos se acercaron a nosotras riendose como idiotas. Maryanne rompió el hielo —¿qué les pasa? ¿Acaso vieron fotos de mujeres desnudas? — los chicos dejaron de reír y yo me incomodé — hola, cariño, si que te extrañé — Braulio abrazó a Maryanne y Brian se confundió mas que yo — ¿es una maldita broma, desde cuándo están juntos? — preguntó mirandome. Yo solo baje el rostro y acaricie mi frente en señal de desaprobación.
Brian me sugirió caminar hasta su auto, mientras que Braulio y Maryanne seguían susarrandose cosas al oido, se abrazaban y acariciaban. — bien, chicos, sigan en lo suyo, nosotros saldremos en una cita romántica — dijo Brian dejando ver un destello de emoción, le guiñó el ojo a Braulio y a mi me tomó de la cintura. Ninguno de los dos se despidió de ellos. Braulio pensó que finalmente tendríamos sexo, pero Maryanne se negaba a creer que ambos estuvieramos felices. Su "sexto sentido" le indicaba que "algo" no estaba bien, pero no lograba entender que era. —¿qué carajo te dijo que hacia afuera de ese bar? ¿Acaso entró? — le preguntó a Braulio sin desviar la mirada de nuestras espaldas. —lo normal, que solo fue a buscar chicas para acostarse con ellas. — respondió. —no, no me lo creo. Esta envuelto en algo turbio. Quizas hasta vende drogas. A menos que de verdad sea gay. — dijo con tono nervioso. Braulio se echo a reír — en lo único que estara envuelto es bajo las sabanas de algun motel barato y hoy, te apuesto que será con Roxanne. — añadió — no lo creo, ella esta demasiado incómoda y después de lo que vió dudo que quiera estar a solas con él. — a Maryanne se le ocurrió la idea de perseguirnos, sus ojos se abrieron y su terrible sonrisa maliciosa apareció. El aire batió su cabello y Braulio quedó fascinado e intrigado a la vez con esa vista.
Mientras Brian y yo llegabamos al auto me dijo que tenia una idea genial para la cita completamente inusual a la que me invitó. — ¿iremos a bailar? Brian, sabes que no me gusta exhibirme de esa manera — le respondí temerosa. — lo haras excelente — dijo mientras me abría la puerta y me ayudaba a subir; algo que no hacia desde el 2006.
En todo el camino no hacia más que sonreír y cantar algunas canciones que sabe son mis favoritas. Yo solo me reía y le pedía que se callara porque arruinaba las mejores canciones que existen.
Poco sabía en ese momento que Maryanne y Braulio nos perseguian. — me pregunto a que hotel irán. Espero que sea uno romántico y con clase. — dijo Braulio — puedes callarte ya, te digo que no lo harán. Todo esto es una cortina de humo y me sentiré mejor cuando lo descubra— dijo expectante. —además sería lindo que dejaras de babear con la vida s****l de tus amigos — añadió Maryanne mientras Braulio se reía cínicamente.
Finalmente llegamos al restaurante. Pasamos horas ahí, fue una comida de cuatro tiempos. Para el postre no hicimos más que recordar cada momento que vivimos juntos, hasta que entrada la noche la banda que ameniza el ambiente empezó a instalar sus instrumentos. — ¡genial, llegó el momento de bailar! Preparate, Annie, esto te va a encantar — dijo. Nerviosa acepte, ya estaba aquí, que más podría hacer.
Brian me deslumbró con su estilo impecable en la pista. Es bueno tener un compañero que te guíe, así no quedas en ridiculo.
Pasaron dos canciones y al inicio de la tercera sentí que mis pies iban a estallar. Le pedí que nos sentaramos y él decidió confesarse una vez más.
— no aguanto la tensión s****l.
— ¿qué dices?
— el bajista. ¿Lo ves? Su nombre es Jonah. Es mi, pues, es mi...
— ¿novio..?
— ¿qué? No, yo no tengo novios. Solo es alguien que me gusta ¡demasiado!
— sí, claro, entiendo. Es sensual.
Brian me miró impactado y yo me sentía igual tras esa revelación, pero decidí no demostrarlo:— por dios, saltaría sobre él y le arrancaría la ropa. Bueno, tú entiendes... — dije y al terminar me ruborice. — vaya, tranquila, si que te urge el sexo. Además, no creo que sea algo para platicar con tu novio falso. — Brian se río fuerte y miraba disimuladamente al tipo. — ¿tú le gustas también? ¿Te conoce? — Él suspiró, agachó el rostro y sonrío pícaramente — he venido aquí los últimos dos años, solo a verlo. Apesto a homosexualidad y él igual. Así que pláticamos mucho, pero fuera de eso no ha sucedido nada. — dijo. Se me ocurrió la idea más tonta del planeta, tanto que hasta idee un plan para averigüar si el tipo sentía lo mismo, pero Brian no estuvo de acuerdo. — no, ni te atrevas. Te dije que respetaría nuestra relación y es lo que haré. — lo miré y me burlé — en serio, por eso me trajiste aquí, donde trabaja tu verdadero amor — y luego él se burló — wow, wow, relajate. Eres muy intensa. Deja de babear con la vida amorosa de tu novio falso. — ambos nos reímos. — dios, hace tanto que no la pasaba tan bien contigo. — agregó y luego me regaló la más tierna combinación de mirada y sonrisa "enamorada".
Mientras Braulio y Maryanne nos vigilaban, se gestaba entre ellos la peor historia de amor, casi sin darse cuenta.
— te dije que no lo harían.
— aún no se acaba la noche
Braulio tomo dos copas de vino y Maryanne limonada con agua mineral. Ella necesitaba estar pediente de cada minucioso detalle de mi cita con Brian. Por otro lado, él solo quería besarla sin desdén. — me encanta como frunces los labios cuando te enojas— dijo en tanto que acercaba su cuerpo al suyo. Cabe destacar que estaban parados en mesitas altas de cóctel — ¿qué intentas? Braulio, estamos en medio de una misión importantísima — él le puso un dedo en la boca y usó ese mismo para pasearlo por su barbilla, luego abrió la mano para acariciar su antebrazo, el codo, hasta que encontró su pequeña cintura. Maryanne disfruto el ligero tacto de su mano. Braulio finalizó su maniobra tomando ambos brazos para colocarlos sobre sus hombros y bailaron la canción más romántica del año.
— hola, ¿Charles?
Los ojos de Brian se abrieron y entre la oscuridad los vi brillar como dos hermosas estrellas. — Hola, Jonah. — escondió el rostro y se acomodó discretamente el cabello. — veo que estás bien acompañado. — su voz era grave y agradable. Tenía la sonrisa más hermosa. — oh, si, ella es la chica de la que tanto te he hablado — Brian besó mi mano y yo me quedé helada. Esta era mi gran oportunidad para deshacerme de él — soy Anne. Somos amigos desde el jardin. Solo eso — Brian regresó la mirada y entredientes me dijo que me calmara, pero no hice caso — él también me ha hablado mucho de ti. — le sonreí — creo que hay algún asunto sin resolver entre ustedes — balancee la cabeza como –según yo– señal universal de irse hacia otro lado.
Por fortuna entendió y le pidió a Brian de la manera más sensual que existe que salieran a la azotea. Brian se mordió el labio inferior y con una sonrisa chueca aceptó. Me preguntó si no tenia problemas y casi le rogue que se largara.
Esa noche todos recibieron besos menos yo.