(Mariana acarició su mejilla suavemente y susurró) “Eres la persona más maravillosa que he conocido, Alexander. Me has enseñado lo que es amar de verdad y crecer juntos. Quiero vivir cada momento a tu lado, cumplir nuestros sueños en equipo. Eres mi apoyo incondicional y siempre estaré aquí para ti.” Los dos se abrazaron con más fuerza, dejando que el sonido del mar los envolviera. — Prometámonos algo, Mariana. Prometámonos que nunca perderemos esta chispa, esta magia que nos une. Sigamos construyendo nuestro futuro, juntos superando cualquier obstáculo que se interponga en nuestro camino. Mariana levantó la vista hacia el horizonte y respondió con determinación: — Lo prometo, Alexander,. Juntos enfrentaremos todo lo que venga El intenso calor del sol acariciaba sus cuerpos, generand

