Sus manos recorrían cada centímetro de piel expuesta, sus labios se encontraban en besos hambrientos y sus cuerpos se movían en perfecta armonía. (Mariana susurra) “Alexander, creo que esta noche la pasaremos muy bien aquí.” (Alexander sonriendo) “Desde luego, Mariana. Este lugar tiene algo especial, ¿no crees?” — Absolutamente. La música, las luces, todo parece envolvernos en una atmósfera única. (Alexander acercándose más) “Y tú estás radiante esta noche. No puedo resistirme a tus encantos.” (Mariana juguetona) “Oh, Alexander, no me digas esas cosas. Solo provocas que me desee más.” (Alexander acariciando suavemente su mejilla) “Pero es la verdad, Mariana. No puedo evitar sentirme atraído por ti.” (Mariana apoyando sus manos en su pecho) No sabes cómo eso me hace sentir. Me emocio

