Un día por la mañana, después de haber pasado unos meses disfrutando de las hermosas playas y de momentos íntimos juntos, Alexander y Mariana toman la decisión de regresar a su pequeño pueblo de Tarifa. — Alexander, mi amor buenos días. — Buenos días, Mariana mi cielo — en estos momentos estoy pensando en que debemos volver al pueblo de Tarifa para ver cómo van las cosas en nuestra agencia de publicidad. — Tienes razón amor, déjame llamar a la recepcionista del hotel para pedir el desayuno, comemos y luego nos alistamos para irnos — ok Alexander mi amor. — Después de desayunar, empacamos lo que hemos comprado y nos vamos.. — Sí, es una buena idea. Y cuando lleguemos creo que también deberíamos hacer una reunión con el equipo para ponernos al día con los proyectos en curso. Ha pasad

