Se dieron cuenta de que no necesitaban viajar lejos para vivir emocionantes experiencias, sino que la verdadera aventura estaba en la forma en que se apoyaban y se inspiraban mutuamente en su día a día. — Mariana, estoy tan agradecido por esta experiencia de paravelismo. Fue realmente increíble sentir cómo volamos juntos en el cielo. — Si, Alexander, fue algo que siempre recordaré. Me encantó la sensación de libertad y emoción mientras volábamos. Estoy tan feliz de compartir este momento contigo. — Y no podemos olvidar el hermoso paisaje que pudimos apreciar desde el aire. Fue realmente espectacular. — Definitivamente, Alexander. Fue impresionante ver las montañas, las playas y las selvas desde esa perspectiva única. Me hizo darme cuenta de cuánto más podemos explorar juntos. — Tienes

