— Sí, estoy lista. ¡Vamos a conquistar el cielo, juntos! Alexander y Mariana con nerviosismo y entusiasmo en sus corazones, ambos se lanzaron al cielo suspendidos de un paracaídas. La sensación de libertad y adrenalina los invadió mientras ascendían por los aires. La vista desde arriba era simplemente espectacular: montañas cubiertas de exuberante vegetación, un río serpenteante y el sol brillante iluminando el paisaje. Alexander y Mariana se miraron el uno al otro, sus ojos llenos de asombro y emoción compartida. Su conexión se fortaleció aún más durante esta experiencia única y emocionante. A medida que descendían lentamente, se sentían más unidos que nunca. — ¡Wow, Mariana, mira qué hermoso paisaje desde aquí arriba! ¿No te parece increíble? — ¡Absolutamente asombroso, Alexander! No

