Alexandra se dio cuenta del cinismo que asomó a su voz mientras le describía lo que sentia. Nick tardó toda la cena en contarle la historia completa, aunque ninguno de los dos comió mucho. Los dos estaban demasiado concentrados e como para hacerle caso a la comida. No quisieron postre y, cuando les sirvieron el café, Nick siguió hablando. -Para responder a tu pregunta inicial, te diré que no es tu culpa , nunca lo fue . Y ya te dije que de mis acciones no me siento orgulloso de ello -dijo él tomándole la mano sin dejar de mirarla-. -¿ y tú, Alexandra? ¿Qué sentiste por mí? -Es difícil de decir -dijo ella riéndose de nuevo-. Pensarás que soy tonta. -No. Me gustaría que me lo contaras. -La primera vez que me hablaste, cuando me miraste a los ojos, sentí como si me temblara todo
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