Ante aquella amenaza, Bet enardeció —Tú ¿Me estás amenazando con quitarme a mis hijos? —con mirada firme y sin retractarse en ninguna palabra, Greibiel aseguró. —Si. Puedo llevarte a juicio por esconder a mis hijos, por mantenerlos cinco años lejos de mí. Puedo hacer que me entreguen la custodia completa. No me separarás de mis hijos, Bet. Ahora que sé que son míos, que soy su padre estaré en cada momento de sus vidas. —El hecho de que conviva con alguien más, no quiere decir que vaya a quitarte ese derecho. Pero después de esto, después de escuchar tu estúpida amenaza, te diré una cosa, Greibiel Coleman. No accederé a inscribir a mis hijos como tuyos, porque a mí nadie va a venir a chantajearme. —Ok. Entonces solicitaré una orden de paternidad, se realizarán pruebas de ADN, y cuando

