Cuando Greibiel fue detenido, Eva fue a visitarlo. Al verlo ahí, tras esas rejas el corazón se le apachurró. Sentía que había fallado, como madre, padre y abuela. El amor que le dio, no fue suficiente para llevarlo por el camino correcto. Aunque se esforzó cada día por cubrir ambas paternidades, aun cuando la suya solo era de abuela, para que su niño no se sintiera rechazado y creciera con resentimiento, no fue suficiente. Ahí estaba Greibiel, encerrado en una prisión, porque su niño, su Gabito había crecido con un resentimiento por toda la burla que recibió en la escuela. Y aunque en su adolescencia le fue mejor, con su belleza sin igual, no fue impedimento para que descargará todo eso que guardaba hacia quien lo traicionó por primera vez. Eva pensó que saliendo del pueblo su nieto se

