Finalmente todos se habían ido, me habían dejado solo con katherine quien después de darse una ducha estuvo frente al espejo mirando su destruida figura física. Me intenté acercar pero noté que se pone aún más nerviosa cuando me ve entrando a su espacio personal y su respiración se enloquece. Lo cual, tengo que vigilarla desde lejos. Su rostro sigue igual aún que el hinchazón ya no está. Me alegra saber que se está recuperando, aún que ella suelta unas lágrimas a verse. -Cariño... Lleva horas parada frente al espejo, solo tiene una camisa celeste puesta que le cubre todo pero ella sabe sobre sus heridas, simplemente sufre y aún sin verlas. -Dejame, por favor déjame.-Susurró sin ni siquiera mirarme Bien, según un sabio consejo que una vez me dió Lucas dedo decirle algo romántico. Aún

