-Sabés cariño, tú también tienes una computadora.-Alexander sonrió sin ganas mientras me miraba, blanqueo mis ojos.-Y yo no utilizo la tuya. Me estaba irritando ya, sé que odia que toque su computadora pero es distinta a la mia. Desde que los gemelos descubrieron que se podían ver dibujos animados allí me la utilizan 24/7. ¡Es un fastidio! Sin embargo, la computadora de Alexander tiene contraseña y no permite que nadie la toque ni siquiera los gemelos. -Vamos, Alex. Solo busco algo y listo, madura.-Susurre con la mirada perdida y la voz lenta, como si mi mente estuviera desconectada a mi ser. -Me encantaría saber que buscas en mi computadora.-Se cruza de brazos-Es privacidad. -Bien, denunciame por evadir tu privacidad-Sonrió con burla sin despegar mi vista del aparato -¿Al menos me p

