Al poco tiempo recibí el mensaje de una nueva clienta para un servicio, tenía un número especial para este trabajo secreto. Llegué al lugar acordado media hora antes, para inspeccionar el área, era demasiado cuidadosa y observadora, mi trabajo podía ser en parte peligroso así que no estaba de más tomar mis precauciones y ser cautelosa; una vez llegó la chica que se sentó en la mesa acordada de la cafetería que habíamos quedado, me dediqué a observar que hacía otros 5 minutos.
Era estrictamente necesario que solo nos reuniremos yo y la clienta, no acompañantes, así que quería ver que no hiciera contacto visual con nadie en el lugar por mucho tiempo y de manera sospechosa, de vez en cuando volteaba a los lados, pero volvía a concentrarse en su celular.
Decidí acercarme, era una chica joven de mi edad quizás unos 26 años, su cabello era rojizo claro, este se miraba demasiado sedoso y brillante, al estar frente a ella y sentarme pude notar en sus ojos verdes que me observaban con algo de confusión.
— ¿Cazadora? – Ella preguntó con cautela, yo asentí ligeramente quitándome las gafas de sol y tomando asiento frente a ella.
— Así es... ahora bien, ¿de qué se trata esto?
Dejé las gafas a un lado de mí en la mesa, la chica se miraba algo nerviosa, jugueteaba un poco con sus dedos, todas mis clientas usualmente lo estaban al principio, no era fácil estar con la incertidumbre de sí tu pareja te engaña y haberse llenado de valentía para dar el gran paso de tenderle una trampa para descubrirlo.
Me imagino que eran un sinfín de emociones revueltas, el miedo a que de verdad las traicione y sus sospechas terminen confirmándose, esperanza en que no lo haga, culpa por dudar y tener que recurrir a esto...
— Quiero que me ayudes a que mi prometido me sea infiel...
Cuando sus ojos verdes se toparon con los míos no había más que asombro en mi mirada, eso no lo vi venir, jamás me había topado en una situación como esta, normalmente me decían que creían que sus parejas le eran infieles y procedían a contarme la historia de su relación, el origen de sus sospechas y así en conjunto planeamos una trampa, ¿Pero esto?... ella no buscaba describir una infidelidad quería crearla.
— ¿Disculpa? – no podía terminar de salir de mi asombro sinceramente, al hablar, la chica empezó a ponerse un poco roja.
— Sé que esto debe ser extraño para ti.
— En absoluto, normalmente me buscan para descubrir si sus parejas son infieles, no para hacerlos unos.
— Déjame explicarte cómo está la situación para que puedas entenderme.
— Adelante.
En verdad estaba más que muerta de la curiosidad, esta situación era toda una novedad para mí, ella se puso derecha y tomó aire para luego empezar a hablar.
— Verás... vengo de una familia adinerada y es algo regularmente común que nos emparejen entre personas de nuestra misma sociedad y círculos en busca de beneficios. – Ella hizo una pausa, en realidad me costaba un poco creer lo que escuchaba me parecía sorprendente que aún hicieran eso en estos tiempos y no era algo solo de películas. — Me acaba de avisar mi padre que me casaré dentro de unos meses con el dueño de la empresa automotriz "Bennetty" es él...
Tomó su celular buscando algo con sus dedos un poco temblorosos, después me lo tendió, no entendía del todo la historia, al ver su celular en el estaba la imagen de un hombre de unos 32 años quizás, alto de tez ligeramente morena, ojos y cabello oscuro, en realidad era bastante atractivo, el sueño de cualquier mujer, levanté una ceja al regresarle el teléfono, esto era extraño.
— Por lo que entiendo me estás diciendo que tienes a un prometido guapo y rico, literalmente el sueño más loco de cualquier mujer ¿Y quieres que te sea infiel?
— Si lo dices de esa manera suena aún más extraño y algo absurdo hasta cierto punto...– Ella se volteó a otro lado mientras acariciaba su brazo un poco a penada.
— Es que lo es... no termino de entender esto.
— Él no es el único hombre guapo y rico en este mundo, yo tengo tiempo saliendo con alguien más, solo que siempre fue algo discreto, no lo habíamos hecho oficial porque no queríamos presiones de nuestras familias, pero ahora con el compromiso arreglado es un gran problema en nuestra relación, ¿Lo entiendes? Yo amo a otro hombre no con el que mi padre quiere que me casé.
¿¡Que si lo entiendo?! ¡Ave maría! Claro que no... no todas tenemos un catálogo de hombres sexis y ricos para escoger, aunque trato de hacerme una idea, se está ahogando en un vaso de agua a mi parecer.
— ¿No sería más fácil que hables con ese hombre y terminen el compromiso? Digo yo... ¿No crees que todo esto es innecesario?
— Él está bastante comprometido con esto, mi padre y el de él tienen buena relación de negocios, si quiero terminar con este compromiso necesito causas mayores que mis sentimientos.
Todo lo que me decía me parecía hasta cierto punto tan irreal, como arreglaban un matrimonio sin siquiera respetar los deseos o sentimientos de ambas partes, era como si la casaran en contra de su voluntad, por lo menos a ella, ya que no ha dicho nada de una oposición de parte del hombre; pero a este punto ya me había caído el 20 de lo que ella buscaba y era atraparlo en una infidelidad de la cual ella pudiera usar a su favor para anular el compromiso y conseguir sus felices para siempre con su enamorado.
— Entonces quieres prácticamente crear una situación de infidelidad para no casarte con él.
— ¡Si así es! Podrías ser su secretaria, para que así sea más fácil acercarte a él.
Ella estaba tan emocionada, que sus ojos brillaron de repente, pero aquí había más de un problema y el principal era que yo sería la más embarrada en todo esto, no era lo mismo tratar con simples mortales, estamos hablando de personas ricas que eran otro nivel, ese hombre en la foto se miraba bastante intimidante, podía tomar represalias en mi contra por tenderle una trampa y no quería desatar la furia de un hombre con dinero que quién sabe hasta donde era capaz de llegar para hacerme pagar.
— Mira... lamento tu situación, pero no puedo ayudarte, lo que hago prácticamente es atrapar infieles no crearlos, si dices que está muy comprometido con el matrimonio arreglado entre ustedes, entonces no será nada fácil y sinceramente no quiero la ira de ese hombre contra mí si descubre que le jugamos chueco, lo siento.
Estaba a punto de tomar mis gafas cuando ella estiró ambas manos sobre la mesa tomando mi mano, había lágrimas en ellos que amenazaban con salirse, me sentí mal en ese momento.
— Por favor eres la única que puede ayudarme, sé que atrapas infieles, pero supongo que eres experta en hacerlos caer después de haber atrapado a varios... soy consciente de que lo que pido es mucho... pero también te ofrezco mucho
— En realidad es extremadamente demasiado, es como si fuera un último trabajo para retirarme de esto, no será algo rápido, además de que tendría que usar mi verdadera identidad y eso sería perjudicante para mí en el futuro.
— ¿Y si lo ves como eso?... Míralo como tu último trabajo, si aceptas te aseguro que sería como tu jubilación.
— Pero ¿qué dices? — La miré extraño.
— Ayúdame en esto y te ofrezco 3 millones de dólares, si lo sabes cuidar, invertir y ahorrar te aseguro que no tendrás que trabajar más el resto de tu vida.
Mis ojos casi se salen de su lugar, acaso había escuchado bien me estaba ofreciendo ¡¡3 millones de dólares!!