《Aitana》 Ya habían pasado dos semanas desde que entré a trabajar de asistente y el señor Bennett parecía disfrutar de hacerme la existencia cuadritos, durante dos días seguidos pidió el café de la misma manera al suponer que le había gustado preparado de esa forma al tercer día no pregunté y se lo llevé así, solo para que a los pocos minutos de llevárselo a la boca y probarlo se quejara de que no le gusto y cambiara la cantidad de azúcar y crema, durante tres días lo tomó igual nuevamente, pero al cuarto volvió a quejarse de que lo quería de otra manera, me contuve varias veces para no arrojárselo a la cara y renunciar en ese momento, era una burla totalmente y una ofensa para mí. Paulina de vez en cuando venía, unas dos o tres veces por semana a molestarlo un rato, me preguntaba si él

