EL DOLOR DEL PRIMER AMOR - ¡No me va a entender! Tony Después de dejar a mi novia en su casa, regreso a la mía. Las luces están encendidas y eso es señal de que hay gente despierta. Cuando abro la puerta, veo que mamá y Lily están en la sala, acurrucadas en el sillón. Ya no traen sus vestidos de fiesta, por lo que creo que me están esperando. —Uy hermanito. Te tardaste. Snif, snif. Y te ves muy limpio y hueles bien, ajaja. –Mi hermana comienza a hacer bromas pesadas. Sabe que no me gustan, pero no la puedo contener. Y menos ahora que ya es mayor de edad. Se siente muy adulta. —No te interesa, metiche. –le digo y ambas se giran para verse y sueltan una carcajada. Son unas malvadas. No me queda más remedio que unirme a sus risas. –Y bien…¿para que me esperaban? –les pregun

