78.La última oportunidad Amelia Cuando la puerta se cierra, mis piernas no me sostienen más y caigo al piso. Me acuesto en el suelo en posición fetal. ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¿Por qué el dolor que ya se había ido, regresa con tanta fuerza? Mis gritos resuenan en la casa como un animal herido y no entiendo el motivo. Se supone que ya lo superé, que ya todo estaba claro dentro de mí, pero viene con su estúpido regalo de aniversario, como si nada hubiera pasado. ¿Acaso siempre fue tan idiota y no me había dado cuenta? Mis lágrimas siguen fluyendo sin control. Pero dentro de mi llanto, esbozo una sonrisa. Después de ese beso, estuve a un paso de pedirle que no se fuera. Pero mi orgullo pone una barrera. Y el miedo la duplica. Estoy reconociendo que tengo mu

