Narra Savannah Bakker: Aún no puedo creer lo que he hecho. ASESINÉ A MI PRIMO. A ese mismo que abusó de mi cuando era pequeña. Lo asesiné despiadadamente. Lo hice sufrir, lo torturé. Hice lo que mis padres hacían. Y PEOR. Me siento una mala persona. Yo no soy así, y a la vez sí. Esa Savannah que cometió esa aberración es parte de mí, aunque odie admitirlo. Es por eso que me controlo, que trato de tranquilizarme y de no hacer cosas de las que después me arrepentiré, justo como ahora. No soy nadie para disponer de la vida de los demás, quitarlas cuando se me apetezca y perdonarlas cuando quiera. Yo no soy dios, ni la muerte. No soy nada más y nada menos que una asesina. No merezco lo bueno que me pasa. Para muchos es común o repetitivo ver como se quita una vida, como si fuese algo más de

