CAPÍTULO 14

1324 Words

Antonia miró a la joven de los pies a la cabeza sin ningún recato, de esas miradas suyas en las que examina con gesto crítico, puso los ojos en blanco y se dio media vuelta sin despedirse. Todos se la quedaron mirando mientras salía, Gustavo esperó el portazo y en cuanto este sonó se levantó de un brinco y miró a su hermano, estaba rojo como un tomate maduro. ―Bueno, tengo que irme ―dijo tratando de esbozar una sonrisa, le costó por lo incómodo del momento ―señoritas ―hizo una leve reverencia y se marchó. De regreso en su auto, se mantuvo pensativo unos instantes, se quitó el sombrero de cuero y lo puso en el asiento del copiloto, se dio una mirada rápida en el espejo retrovisor acomodándose los mechones que alguna vez lucían un intenso color n***o y que ahora estaban desvaídos, moteados

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD