Por Gastón Cenamos en silencio. Era un ambiente terrible. Llevé a Cami a su habitación. Se durmió mientras le acariciaba el cabello. Volví al comedor y mi padre estaba viendo un partido de fútbol. Me estoy por ir a acostar cuando me preguntó qué me pasaba. Se lo conté, ya lo sabían todos. -¿Sos pelotudo?¿Qué mierda tiene esa mujer? También la odia, cuando fue lo de Paty, ni le importó, por poco me dice que me acueste con ella y que Delfina se lo tenía que aguantar, ahora que todo es por medio de Aitana, me dice de todo. No le perdona que ella haya abandonado a Camila y que me haya dejado, eso no lo puede digerir. -No te extrañe que venga diciendo que está embarazada y te quiera encajar otro pendejo. -Me cuidé. Se ríe. -¿Y? A mi angustia se une un pánico terrible y pienso si

