Hacer el amor con Magnus fue una de las mejores experiencias de mi vida. Sentir su respiración sobre mi cuello, en mi pecho, sobre mi piel. Sus manos recorriendo mi cuerpo, como si intentara descubrirlo, grabarlo, inspeccionarlo. Ser uno, escuchar sus jadeos, escucharlo gritar mi nombre, maldita sea es el sonido más hermoso. Cuando clavó sus cortas uñas en mi espalda y brazos, dejando un camino de marcas rojas, mientras arqueaba su espalda y jadeaba más fuerte y eso fue lo único que necesite para liberarme dentro de él. Bajamos de apoco del lugar a donde nuestro orgasmo nos ha llevado y entonces le veo, sus ojos me miran como si fuera la cosa más hermosa, me besa con cariño, sus rizadas pestañas bailan cada que parpadea y creo que no puedo tener mejor vista que esa, me d

