Después del entrenamiento los chicos encendieron una fogata y montaron las casas de campaña, Dylan se encargó de la cena sorprendiéndonos con pescado asado —Espero les guste chicos, por el momento es lo que puedo ofrecer— —No te preocupes hombre, ¡esto huele delicioso! — —Jack a ti todo te parece delicioso— —Pues es la verdad Alex, esto es genial— Reímos por nuestro glotón amigo, volteo a ver a Dylan, está algo serio así que decido preguntar —Dylan ¿te encuentras bien? — —Sí, es solo que es extraño estar acompañado, por lo regular estoy solo aquí viviendo al más estilo ermitaño— —Excepto cuando nosotros venimos a verte— —Cierto, aunque es triste que Rick no esté aquí— Oh no, mi Rick. Agacho la cabeza y las lágrimas caen descontroladas —Elena ¿qué sucede? — Pregunta

