Julián Solo puedo dormir sobre el lado derecho de mi brazo, pero no me importa, así puedo tener a mi mujer en una de nuestras mejores posiciones para dormir, de cucharita, tengo su lindo trasero pegado a mi endurecido pene cada mañana. Adara se había despertado hace más de veinte minutos y solo había pasado acariciándose el vientre. Ayer la vi mirándose en el espejo de lado, aún no sabemos si estaba embarazada y temía a que se obsesione con eso y qué nos genere un problema a futuro. Y, en efecto, era mejor hablarlo; ya habíamos pasado por lo mismo en el pasado, no quiero que esta vez nuestra relación caiga en esa espiral de la desconfianza. O de no prestarle atención a esos pequeños detalles que más adelante puedan generar un gran conflicto en nuestra relación. De algo ha de servir lo

