Días difíciles ha pasado Eli y con ellos James, su esposa, se ha encerrado en la habitación por días y no sale ni siquiera a comer. Por un segundo se arrepintió de obligarla a hablar con Christian, pero prontamente esa culpa desapareció, ahora su esposa sabe la verdad y es lo único que importa. Ossian se ha mantenido al pie del cañón, no deja a Elizabeth sola y le está dando el mismo apoyo que ella le dio cuando él lo necesitaba. Verla triste todo el tiempo le pesa, estaba acostumbrado a su cariño, su sonrisa y esa luz que ella irradia con solo su presencia. Elizabeth por su parte, no desea más que dormir para olvidar sus problemas, dormir para ya no sentir más dolor. Saber que su hijo vivió cinco años le duele tanto que le es imposible vivir, ella tenía la oportunidad de conocer a su be

