-Pero por favor pasen, tu papá y hermano están esperando en la casa-
-El señor Greco me tomó de la mano, sentí como entrelazó los dedos, yo solo lo observaba-
-Entramos a la casa, era un mansión llena de lujo, mis ojos se perdían en esa maravilla-
-Llegamos al salón principal, un hombre se acercó a los dos, él me hizo una inspección general-
-Buen día- mencioné
-¿De dónde sacaste a esta mujer Lenox?- preguntó
-Padre no es algo que a ti te importe- respondió
-Vaya como que estos dos se odian- pensé
-Tú siempre haces las cosas mal Lenox, supongo que la sacaste de un burdel para quedarte con todo, ¿dime zorra de dónde vienes?-
-Por impulso levante mi mano y lo abofetee-
-¡Mierda! ¿Que es lo que hice?- pensé
-¡Leonardo! Discúlpate- gritó la madre
-Greco solo me observaba-
-Lo siento señor pero no soy una puta, lamento decepcionarlo- respondí
-El señor Greco me tomó de la mano, me llevó hasta donde estaba su hermano, un hombre de quizás 20 años con síndrome de asperguer según mencionó-
-El es Thomas Greco-
-Thomy te presento a Isabella, mi novia-
-Aún no me acostumbraba a eso-
-El estaba viendo un punto fijo, por un momento levantó el rostro y nuestras miradas se cruzaron por un instante-
-Es linda- susurro
-Y tú eres muy guapo- mencioné
-¡Cásate conmigo!- expresó así sin más-
-Vaya pues eres muy directo, se supone que soy la novia de tu hermano, aunque viéndote bien quizás lo considere-
-Lenox déjala libre, ella será mi esposa- menciona
-Ya Thomy deja a Isabella tranquila, ella es la novia de Lenox así que olvídalo- dijo su madre
-El no ama a ninguna mujer en cambio yo si puedo amarla, señorita Bella ¿Me permite amarla?-
-Yo solo sonreía, en verdad era una belleza este hombre-
-Yo la amo Thomy así que debes buscarte otra novia-
-La dejarás en un par de días lo sé, ¿entonces señorita Bella aceptaría ser mi novia?-
-Haremos algo justo, si tú hermano y yo nos separamos te aceptaré una cita, debes ser muy creativo para que me sorprendas, quizás así logres enamorarme-
-¡Acepto!-
-Bueno pasemos a comer algo, estoy emocionada que por fin mi hijo trajo una mujer a esta casa- decía la mujer con emoción-
-Llegamos a un gran comedor, me indicaron dónde sentarme, el señor Greco quedó a mi izquierda y Thomy a la derecha-
-Nos trajeron los alimentos, podía notar que Thomy se alejaba de aquellos que tuvieran color amarillo, supongo que por su condición-
-¿Todo está bien?- mencionó el señor Greco sosteniendo mi mano-
-Si amor, todo está perfecto- le respondí con una sonrisa-
-El me miraba directamente a los ojos, no sé a qué jugaba pero me tendrá que explicar todo-
-Todo estuvo perfecto, Thomy me llevó a recorrer el jardín, él me tomó del brazo y caminamos, atrás quedó el señor Greco con sus padres discutiendo-
-Sabes que mi hermano te está utilizando ¿verdad?- mencionó
-Tengo una leve sospecha, pero explícame tu-
-El tiene 39 años, el abuelo dejó una cláusula que si no estaba casado para los 40 años no podría heredar el conglomerado Greco-
-¿Si no lo hereda el, entonces quién?-
-Pasaría a un primo, él tiene 35 años y aún tiene tiempo de buscar familia-
-No lo sabía, aunque si lo piensan bien tú deberías ser el presidente, sé que eres muy inteligente, yo sería tu secretaria-
-Eso me encantaría pero no soy bueno para socializar-
-Bueno dime que te gusta hacer-
-Las computadoras, los sistemas de programación-
-Es interesante, ¿Trabajo o gusto?-
-Solo por gusto, mamá no me deja salir de esta casa-
-Bueno vendré a visitarte si me lo permites-
-Estaré ansioso esperándote cada día-
-Sentí como le tomaron de la cintura, una manos me entrelazó-
-Nena es hora de irnos- mencionó el señor Greco
-Si-
-Me despedí de Thomy, también de su madre, por obvias razones no de su padre, una vez en el auto lo enfrenté-
-¿Entonces?- dije cruzándome de brazos-
-Recuerda que estás para cumplir mis órdenes sin reclamo alguno-
-Claro pero en el ámbito laboral, no en el personal, no se confunda-
-Te lo explicaré todo cuando lleguemos a la oficina pero por ahora debemos hacer otras visitas-
-¿Familiar?-
-Así es-
-Eso quiere decir que debo seguir con la farsa-
-Si- respondió
-Yo suspire, lo mejor era concentrarme en otra cosa así que saqué mi celular para revisar casas.-
-Habían mensajes de Armando, necesitaba que firmara el divorcio con urgencia-
-Así que lo llamé-
-Hasta que por fin apareces, supongo que te estabas revolcando con un hombre como la zorra que eras-
-Así es Armando, ahora dime ¿dónde y cuando firmo?-
-El día del juicio llevaré los documentos, en el divorcio estará plasmado la custodia de mi hija-
-Eso no pasará, nos vemos en el juicio entonces- colgué el teléfono
-Una lágrima amenazaba por salir, pero no era el momento-
-Llegamos a una gran compañía, el señor Greco me ayudó a bajar del auto, me tomó de la mano y así ingresamos al edificio-
-¿Qué hacemos aquí?-
-Tengo que hablar con un primo-
-¿El que te va a ganar la herencia?-
-Tu..¿cómo lo sabes?-
-Mi futuro novio Thomy me contó la verdad, esa que tú no quieres decirme-
-Veo que te gusto mi hermano-
-¿A quien no?-
-¿Asi?-
-La verdad espero que tú acabes la farsa para que él me pueda invitar a cenar, me parece guapo, inteligente y lo mejor es que sé que me tratará con amor, es el hombre ideal- respondí
-Eres mía novia Isabella- mencionó apretando mi mano.-
-Error, no soy novia de nadie-
-¡Lenox Lenox!- escuchamos decir-
-El señor Greco me veía a los ojos, juro que estaban envueltos en llamas-
-El hombre llegó a nuestro lado, mi mandíbula quedó en el suelo, era un rubio hermoso, de ojos azules-
-Hola Rubén-
-Quien es la dama que te acompaña-
-Es mi novia, Isabella-
-Oh vaya, me presento soy Rubén Greco, es un placer conocerte Isabella-
-El placer es mío-
-El hombre tomó mi mano y dejó un beso en ella-
-El señor Greco hizo que nos soltáramos rápidamente-
-Deja los celos Greco-
-Pasamos a su oficina, yo observaba toda la ciudad desde allí, ese par estaban hablando de negocios, nuevos proyectos-
-A lo lejos se veía la bahía, el mar estaba tan tranquilo-
-¿Te gusta la vista?- preguntó Rubén
-Así es señor Greco, yo no podría trabajar aquí, viviría perdida viendo el mar-
-Dime solo Rubén insisto-
-Yo asentí-
-Observé al señor Greco se encontraba en una llamada-
-No entiendo cómo es que puedes estar con él-
-¿Por qué lo dices?-
-Bueno jamás ha tenido novia y ahora de la nada apareces tú-
-Supongo que todos piensan que es una farsa-
-Algo así-
-Bueno quizás me estuvo esperando todos estos años, supongo que no soy una mujer común-
-Tienes razón, lástima que Lenox me ganó, te hubiera visto seguro hoy serías mi novia y no la de ese ogro-
-Déjala Rubén-
-Solo digo la verdad, Isabella es una mujer hermosa y muy interesante-
-Era mi momento de sacarme la espinita que llevaba dentro-
-Amor por qué no le cuentas a Rubén todo lo que piensas de mí, es bueno que quede claro que no soy solo un capricho- mencioné abrazándolo por la espalda-
-No creo que deba explicarle-
-Primo te conozco bien, tú no sientes amor por nadie-
-Yo me solté de su cuerpo, el señor Greco no sería capaz de decir algo cariñoso, así que quedaría expuesta su mentira-
-Sentí como me tomó de la mano, él le dio un beso-
-La verdad es que he amado a Isabella desde hace años, siempre que llegaba a la oficina solo deseaba que una sola persona me saludara, verla caminar por el lugar era un deleite, ella irradia luz cada vez que sonríe, su aroma es exquisito-
-Pero mi mentalidad de lobo solitario me hacía dudar, no estaba listo para confesarle lo que sentía, ahora que trabajaba mi lado no lo resistí, tuve que confesarle lo que pensaba, mi sorpresa fue al recibir que ella pensaba igual-
-Por tanto tiempo fuimos dos enamorados en silencio-
-Vaya Lenox no sabía que eras un romántico, yo si decía que debajo de todo ese caparazón había un hombre normal-
-Yo quedé helada, sé que solo hablaba mentiras pero sí que le sonó bonito-
-La visita terminó, era hora de volver a la oficina, yo seguía tratando de asimilar todo lo que había pasado el día de hoy-
-Sentí que nos detuvimos en un restaurante-
-¿Tienes un compromiso aquí?- pregunté
-El se bajó, me abrió la puerta-
-Vamos almorzar-
-Salimos los dos, el puso su mano con delicadeza en mi espalda mientras caminábamos-
-Me corrio la silla para que me sentara-
-El mesero nos trajo la carta, los dos pedimos-
-Merezco una respuesta y lo sabes-
-Ya sabes lo que tengo que hacer para ser el heredero-
-Ajá.. ¿Pero por qué me utiliza a mí?-
-Isabella quiero que te cases conmigo-
-¿Qué? Estás loco-
-Será por poco tiempo, mientras heredó el conglomerado ya después puedes hacer tu vida como quieras-
-¿Así de fácil?-
-Bueno te puedo ofrecer una casa, sé que estás en búsqueda y una compensación económica muy generosa-
-Esto es una locura-
-Debemos casarnos pronto-
-Bueno creo que elegiste a la incorrecta, yo estoy casada-
-Pero estás en proceso de divorcio-
-¿Cómo lo sabes?-
-Investigación-
-¿Por qué yo? ¿Acaso me veo necesitada y vulnerable?-
-La comida llegó, yo no dejaba de mirarlo-
-Eres diferente Isabella-
-¿Cómo?-
-Tu trato hacia mí es desafiante, eres inteligente, no muestras interés en mí ni en mi dinero y bueno… eres hermosa-
-Lo veía partir su carne tan delicadamente-
-¿Y si digo que no?-
-Pierdes la oportunidad de tener una casa para ti y para la mini fiera, también es posible que pierdas la custodia de Nela, sabes que yo puedo arreglar todo eso-
-No creo que pierda la custodia de Nela-
-¿Ah no?- Que crees que dirá el juez cuando sepa que no tienes casa, que vives arrimada en una ajena, no posees propiedades ni una estabilidad económica, tu esposo te está colocando todas las trampas y tú estás cayendo-
-¿Tu podrías ayudarme que la custodia de Nela sea solo mía?-
-Por supuesto-
-Me elegiste por qué tengo una necesidad, solo tomas provecho de eso-
-Míralo de esta manera Isabella, yo te ayudo y tú me ayudas, luego cada uno por su lado-
-Yo me quedo con mi hija y tú con la herencia, un gana gana-
-Así es, ¿entonces qué dices?-
-No tengo otra opción, sé muy bien que puedo perder a Nela-
-Aceptó señor Greco-
-El solo sonrió complacido-
-No sé por qué siento que le estoy vendiendo el alma al diablo-