-Aún veo en mis sueños a Armando, el muy maldito tiene sus manos en mi cuerpo, puedo sentir como trata de llegar a mi intimidad.- -Yo comienzo a gritar, entonces escucho la voz de Lenox, me dice que él está conmigo, que me protegerá.- -Abrí mis ojos, siento que alguien me abraza, al subir mi rostro me encuentro con el de Lenox, él me tiene en su pecho al parecer pase la noche encima de él.- -Trato de levantarme con cuidado.- -¡Bella!- lo escucho decir.- -No quería despertarte.- -Nena ¿cómo te sientes?- -Me duele aquí, mencionó tocándome bajo el busto.- -Te rompiste dos costillas, es normal que te duela.- -Necesito ir al baño, es posible que… ¿que tú me ayudes?- dije algo avergonzada.- -Claro que sí.- -Lenox se levantó, tomó el suero y lo puso en mis piernas, luego me subió en

