-El sol atraviesa la ventana, un pequeño rayito se posa sobre el rostro de Isabella, la veo dormir tan tranquila, aún no puedo creer que la mujer a mi lado sea la misma de anoche- -Los recuerdos llegan a mi mente, por primera vez en mi vida hice el amor toda una noche, jamás nadie me exigió tanto, Isabella era un mar de deseo, sentía que estaba probando algo nuevo, parecía que no quería que acabara- -Hace una hora estábamos entregándonos dentro de la bañera, su movimiento de cadera me volvía loco, creo que aquí mi vida se parte en dos, antes de Isabella y después de ella.- -Me levanto con cuidado, observo ese cuerpo del pecado, he dejado tantas marcas que siento terror, espero que me perdone pero deseaba grabar mi nombre en su lienzo puro y blanco.- -La cubro con una sábana y me diri

