Han pasado varios días y sigo pensando en todo lo que me pasa pensando que es una cruel pesadilla o si es la realidad, sea cual sea siento morir de dolor. Me levanto y siento que no dormí estoy cansada con mucho dolor de cabeza pero esta vez nada está en orden, mi habitación está tan desordenada que parece si hubieran entrado a robar, pero los ladrones solo se llevaron las pertenencias de Fred, tan solo recordar hace que otra vez sienta una mezcla de odio y tristeza que no puedo sentirme mal por un patán que me culpó de todo, aún siento las ganas de aventarle aventado lo que sea, pero no lo hice aún me acobarde y dejé que me lastimara al punto que llegue a dudar de mí.
Al llegar a la sala veo la foto de nuestra boda, el hombre perfecto con un traje tan elegante que jamás pensé que fuera el patán que me grito anoche, vuelve a mi ese sentimiento de odio de destruir todo así que camino por la casa juntando los recuerdos de 4 años que creí que era feliz, las fotos, regalos incluso mi vestido de novia, recuerdo lo ilusionada que estaba cuando fui con Elena y mi madre a comprarlo, un hermoso vestido de Princesa blanco. ¡Ha! que tonta fui cuando lo compre de princesa para un príncipe que más bien es como si me case con una bestia vestido de príncipe.
Ya que tengo todo en una caja de cartón voy al patio lleno de alcohol la caja y le prendo fuego, veo como las llamas empiezan a consumir todo, en eso siento que Elena viene corriendo pensando que haría una locura y es de esperarse no tenía comunicación conmigo desde que deje su departamento.
-QUE HACES ESTAS LOCA- me grita -Que estás quemando, no me digas que son las cosas de Fred-,
- No, son los recuerdos, algunas fotos y mi vestido de novia no quiero nada en mi casa que me recuerde ese patán-, miro su cara de asombro y es la única vez que le hago caso a mi instinto, siempre fue de apagar lo que sentía y cumplir con lo que es correcto, eso me pone a pensar que diría mis padres al enterarse, les preocuparé o como Fred me echarán la culpa de no poder retener a mi esposo, mi madre fue una mujer que le importa mucho el que dirá la sociedad cuando lo sepa al tal punto que fue capaz de perdonarle no solo una sino varias infidelidades a mi padre, luego recuerdo todo lo que sufrí porque no soy digna del apellido Raga por qué fui mujer y no hombre. Soy hija única porque mi padre al ver que no fui hombre no quiso arriesgarse a tener otro hijo y resultará ser mujer. Me llenó de irá al recordar mi infancia y decido no hablarles para contarles igual no me han hablado estos años para saber cómo estoy solo hablaban con Fred y la insistencia de un nieto varón. Me alegro mucho que no quede nunca embarazada de él odiaría a este punto tener un hijo con el desgraciado que me arruinó la vida culpándome de su infidelidad.
-Elena a qué viniste, digo no me molesta tu compañía, pero como verás no estoy bien y no quiero hablar de ello- tranquila, no vengo a mortificarte solo vengo a contarte y mostrarte lo que me pediste hace días de ver quién es esa mujer-, tomo las fotos que tiene en la mano y las lanzo al fuego, a este punto no quiero saber nada. - Si hubiera sabido que eso harías no me hubiera tomado el tiempo de buscar quién es - me comenta enojada Elena, - perdón, pero no quiero nada de ese patán en mi casa y esa información lo incluye- sigo viendo cómo el fuego consume hasta dejar las cenizas de mi vestido y lo demás, solo tengo un pensamiento " Adiós 4 años perdidos, a un felices por siempre, hasta nunca sabandija".
Camino de nuevo para entrar a la casa y me sigue Elena la verdad no tengo ganas de visita, pero ella es tan buena amiga que no me animo a correrla, no sé qué es estar sola siempre pensaba que no estaba sola estaba Fred, ahora no sé cómo lidiar con todo solo sé que todo acabó.
- Mallory necesitas algo, puedes estar sola, veo que tienes unas botellas de tequila, y me preocupas tu no sueles tomar mucho- tranquila estoy bien la mitad se lo puse a la caja, lo demás apenas estoy tomando, anoche la compré y no la abrí hasta orita- la verdad mentí si la abrí anoche pero solo tome un trago y me dormí quería olvidar lo que pasó , - bueno si quieres me quedo aquí contigo necesitas compañía además sé que no quiere hablar de eso pero desahogarte te hará mejor- Está bien seré breve si me dijo que es infiel, me culpó de eso porque según él lo descuide y lo corrí de la casa y quedé de mandarle al abogado los papeles del divorcio porque no deseo verlo nunca más- Que hizo qué? cómo se atreve ese infeliz-la verdad no me importa que haga con su vida lo que le plazca yo hoy en la mañana le hable al abogado y le dije que lo tramitará que se lo llevará y lo obligue a firmar, no le pedí nada solo que se cumpla con el acuerdo pre nupcial y ya-por lo menos no te dejaste hundir amiga-. Me dice como si yo fuera a rogarle, y no es tonta anoche pensaba perdonarle todo por qué aún lo amo, pero alguien que es capaz de gritarme y decirme todo el odio que siente por mí, no puedo perdonarle nada no se lo merece.
Pasó toda la noche bebiendo con mi mejor amiga hasta que me recuerda que debo ir al trabajo, la verdad no tengo ganas de ir así que se me hace fácil y me reporto enferma jamás falte, pero no me interesa hoy solo quiero estar en casa y no ver a nadie no quiero discutir o desquitarme con alguien que no tiene la culpa de lo que me hizo Fred.
Me levanto y siento que todo me da vueltas pero tengo que volver a mi realidad, me pongo lo primero que encuentro y voy directo al trabajo, caminando por la ciudad me doy cuenta que necesito un teléfono así que voy a la tienda y compro uno, no puedo seguir incomunicada, llegar al trabajo veo al sr Mendoza con una cara de enojado que solo se limita a decir- Llegas tarde, - lose, no puedo creer que le contesté eso pero lo hice, veo su cara de asombro y sigo mi camino, en este punto no tengo nada de ánimo ni siquiera me importa perder mi trabajo.
-Hola como sigues de tu resfriado, o no estás de humor para platicar; volteó y es el hijo del jefe, - Nada estoy bien, nada más la cruda, - ósea que no estabas enferma, me sorprendí por lo que conteste - lo dije o lo pensé- estoy nerviosa nunca creí que yo misma me delataría. - Lo dijiste, pero tranquila no estás en problemas no soy como mi padre, - sonríe la verdad tenía miedo de perder mi empleo, - disculpe tengo un problema y no quería salir y es todo solo que no me gusta hablar de ello- tranquila no es un interrogatorio y háblame de tu soy Andrew señorita Raga, - está bien pero solo Mallory, - bueno mucho gusto. Estrechar su mano me hace sentir nerviosa aún recuerdo esa sensación cuando por primera vez toqué la mano de Fred, recordar eso me hace sentir tanto odio que mi expresión cambia, - Estás bien Mallory o te incómodo, - no solo tuve un mal recuerdo, - de algún novio quizás, - No de mi ex me estoy divorciando, pero no quiero hablar de eso, - está bien no quiero que te molestes, solo diré si necesitas ayuda puedes contar conmigo, - gracias, pero estoy bien.
Bien es una respuesta muy básica pero me cuestiono a mi mismo si me encuentro bien, hago una recopilación de datos de mis últimos 4 años y no me gusta lo que recuerdo, recuerdo que yo era feliz pero no me daba cuenta en el moustro que tenía a mi lado, el que me grito que no sentía nada por mí, que yo era la causa por la que busco otra mujer, recuerdo todo y siento ganas de llorar, que no puedo evitarlo estuve intentando ser fuerte pero no puedo, empiezo a llorar que caigo al piso en un rincón de la biblioteca que no me doy cuenta que pasa un rato todos se han ido y estoy sola, llorando por un patán que no le importa nada de mí.
-Mallory qué tienes, no llores así tranquila, veo a Andrew sentarse un lado mío e intenta abrazarme para calmarme lo cual evito que lo haga, - Perdón no quería incomodarte quieres estar sola, ¿necesitas hablar?, no sé qué responder solo pienso en todas las palabras de Fred y lloro más.
-Mi ex me dijo que yo era la causante que se buscará una amante, porque lo descuidé como hombre, me culpó de todo me dijo que no sentía nada por mí y por eso le pedí el divorcio. Sigo llorando y no puedo parar hasta que me intento calmar tenía razón Elena desahogarme me hace sentir un poco mejor. -Disculpa Andrew por contarte esto solo que no pude explote no podía más. -Tranquila si eso te hizo sentir mejor está bien que me lo contarás, además no es de un hombre culpar a otros de sus acciones, tranquila todo estará bien.
-Lose solo quiero olvidar todo esto y estar tranquila, - Bueno eso está bien pero el alcohol nunca es la solución, lo mejor es un abogado y tratar de sanar tu. Miro como se ríe y me saca una sonrisa, - Por lo menos saque una sonrisa, volteó y me sonrojó no puedo creer que me puse nerviosa incluso tarde mucho para poderme abrir con Fred y contarle lo que me pasa, -Tranquila te acompaño a tu casa no puedes andar sola tan tarde, - No te molestes puedo irme sola, - No estás bien te acompaño. Me ayuda a pararme y es todo un caballero tomo mi bolsa y salgo con el me lleva a mi casa y solo se limita a decirme - Tranquila, descansa que mañana será un nuevo día, pero no tomes alcohol te puede dar malestar mañana. Veo como se ríe y es inevitable reírme pensará que soy una bebedora compulsiva o entenderá que solo para la ocasión, - Está bien descansa Andrew, - descansa Mallory.
Que fue lo que acaba de pasar, me pone nerviosa el hijo de mi jefe o solo es porque estoy mal con Fred, de cualquier forma, no puedo concentrarme en más cosas mi mente no puede más, le mandó un mensaje a Elena dispuesta a contarle, pero solo tengo un mensaje y es del abogado termine un acuerdo mañana paso por el trabajo del sr Murrieta y le pido que lo firme. No puedo creer que fui capaz de eso, mañana el sabrá que es un hecho y no puedo con la idea lo amo, pero no lo quiero cerca el me lastimo y no me merece. Tú puedes es lo único que puedo repetirme, necesito dormir.