–Buenos días Ana –la sorprende Tadeo por la espalda, apenas ella iba saliendo del baño de un brinco, pese a haber reconocido inmediatamente la voz. –Hola. –dijo algo sorprendida, lo último que esperaba era verle tan temprano, o por lo menos no en esa área del instituto, ya que normalmente ellos estarían en clases y sus salones quedaban literalmente al otro lado del instituto. –Sabes... aprovechando que hoy es excursión y que nosotros estamos asignados a ser algo así como una especie de "chaperones" de los últimos cursos, creí que a lo mejor. –¿dónde estabas? –preguntó en una especie de confusión y enojo. –¿disculpa? –preguntó Tadeo aún más confundido. –anoche... ¿dónde estabas anoche? –preguntó intentando saber si realmente había ido o no, no pudo disimular su enojo. –en mi casa. –di

