–No importa, no es como que fuese una promesa... –murmuró un poco avergonzada, realmente quería que eso fuese a lo que naciera de él y no haberse visto tan exagerada al reclamar. –En realidad tú jamás dijiste que lo harías, solo... Lo supuse, y me pareció un juego gracioso... –Sí, lo sé, para mí también lo fue o por lo menos quise verlo así, pero prometo que no volverá a pasar, ¿te parece si voy ésta noche?, me encantaría poder conversar más contigo... lejos de las miradas de todos. –mira a su alrededor con discreción, –Y... ahora que conoces a mi padre, ¿estás seguro que podrías tolerar que él te encontrará en mi habitación, o en el jardín de mi casa? –pregunta intentando que lo piense mejor ya que también intenta no ilusionarse nuevamente, depende de lo que diga sabrá si esta vez irá

