Marypaz también percibió esa sensación de vacío, sin embargo intentó mostrarse serena y tranquila. —Pues dicen que el tiempo lo borra todo, con el paso de los meses te olvidarás de mí, como yo lo haré de ti —La voz le sonó débil—, por eso aprovecha el tiempo que me tienes aquí, quién sabe lo que pueda ocurrir mañana. Gianfranco parpadeó, la garganta se le secó, pensar en el mañana sin ella, le causó un escozor en el pecho, la sensación no era nada agradable, percibió una especie de vacío en el alma. —Entonces te haré caso, y aprovecharé cada segundo a tu lado —declaró y sin decir más la sorprendió con un beso. Marypaz se resistió, no le iba a poner el camino tan fácil luego de gritarle como lo hizo en la mañana, hizo acopio de su fuerza voluntad y lo empujó. —No te he perdonado,

