—Nada, todo bien, solo me faltó el aire, creo que fue demasiado estrés de todo lo que pasó —aclaró Marypaz. —Yo insisto en que debemos llamar a un médico —expuso Gianfranco, su semblante era lleno de preocupación. Marypaz observó a Ana Paula, la miró suplicante. —No, no es necesario, Marypaz debe descansar —recomendó Ana. Ana Paula se acercó y la ayudó a ponerse de pie. —Yo pienso igual que mi hermano, es mejor llamar al médico, así descartamos cualquier cosa —insistió Gianluca. Marypaz también lo observó suplicante, pero notó mucha determinación en la mirada de su amigo. —¿Me pueden decir qué es lo que está pasando? La voz del señor Rossi sobresaltó a los muchachos, miró con el ceño fruncido el aspecto deplorable de Ana Paula, observó a sus hijos, y a Marypaz aún pálida.

