—Te va a encantar —añadió Henry con una sonrisa. Jason se quedó pensativo por un momento. —¿Quieres que cene con ella en mi limusina... dentro del garaje? —preguntó, pronunciando cada palabra con tanta lentitud que aquello parecía una película de terror llena de escenas extrañas. —Señor Haward, por todo lo que acabas de contarme, es evidente que no te incomoda estar cerca de ella, a diferencia de lo que te ocurre con otras mujeres. Quieres saber por qué te sientes así a su lado y por qué piensas de esa manera en ella. La única forma de obtener respuestas es acercándote más. Inténtalo. Si en algún momento sientes la necesidad de alejarte, sabrás que ella no tiene ningún efecto sobre ti. Jason lo observó en silencio. —Considéralo un experimento. Veamos qué resultados obtenem

