Después de pasar dos días en casa, Julia estaba lista para volver al trabajo. Ese mismo día, James también acompañaría a Jason a la empresa, después de que su madre, la señora Haward, lo convenciera. Julia se había levantado temprano y ya estaba lista. Llevaba un sencillo vestido n***o, con dos botones abrochados en la parte delantera y una cremallera en la espalda. El diseño era discreto: no atraía todas las miradas, pero tampoco la hacía pasar inadvertida. Salió de la habitación y bajó las escaleras a toda prisa, pues Jason ya se había marchado de la suya. Mientras descendía, inspeccionó los alrededores para asegurarse de no encontrarse con ninguno de los parientes de él. En cuanto llegó a los últimos escalones, se apresuró hacia la puerta y salió del edificio. Jason acababa d

