La señora Haward ignoraba que su esposo había descubierto lo que hizo. Estaba convencida de que Jason quizá se había enterado de lo relacionado con el testamento de su padre y buscaba algo que confirmara sus sospechas. Lo que no sabía era que su marido había concertado el matrimonio de Jason. —Mamá, mira lo que encontré —la llamó Mirenda, sacándola de sus pensamientos. —¿Qué encontraste? —Parece que papá sabía que Jason estaba casado. Mirenda le mostró el certificado de matrimonio que había sacado de la habitación de Jason. «Si mi esposo fue testigo de este matrimonio, solo puede significar una cosa: lo sabía». El rostro de la señora Haward perdió el color. —¡Mamá! ¡Mamá! Mirenda la sacudió al verla tan abstraída. —Si papá sabía que Jason estaba casado, signifi

