2- Hola, soy Sebastian

1817 Words
POV Sebastian Lombardi Mi nombre es Sebastian Lombardi, tengo 27 años. Vivo solo desde los 18 porque decidí hacer algo diferente a lo que mi padre me quería imponer. A pesar de eso papá todavía sigue interviniendo en mi vida, yo no quiero, de verdad no quiero, pero él siempre se las arregla para que termine aceptando. Soy una persona bastante solitaria, aparte de mi amigo y mi padre no hay nadie más en mi vida. Mis días se reducen a trabajo, trabajo y más trabajo, muy de vez en cuando salgo por unos tragos con Manuel, este insiste en que la vida es una sola y hay que vivirla al máximo, lo que no entiende aún es que no quiero relacionarme con nadie más allá de mi trabajo, él y papá. Manuel aparte de ser mi mejor amigo es mi socio, yo soy el talento en el diseño y él lo es en los números, hacemos un excelente equipo. Cuando eramos adolescentes Manu estaba todo él tiempo en casa, nuestra amistad viene desde el instituto. Yo nunca fui muy extrovertido y él si lo es. Un día en una clase de Matemáticas había que hacer un trabajo en pares, obviamente pedí para hacerlo solo, pero Manuel se acercó y propuso que lo realizaramos juntos. Al principio lo rechacé, pero la profe no me dejó otra alternativa. Lo hacía con él o no lo hacía y no me podía permitir que mi papá viera una mala nota mía, así que terminé aceptando y desde ahí empezamos a hablar más seguido. Con el tiempo nos hicimos amigos, siendo ya mayores, le propuse crear una empresa de diseño ya que esa es mi especialidad y él acepto encantado. Hoy ya hace cinco años que la fundamos y por ahora nos va muy bien en el mercado nacional, estamos intentando llevarla más allá de nuestro país. Sentado en mi oficina siento que toca a la puerta, acostumbrado a que sea mi asistente dije un simple -Adelante- Pero me sorprendí cuando vi pasar por la puerta a nada más y nada menos que a mi padre. Es raro una visita de él en mi oficina solo por cortesía. Así que sin lugar a dudas necesita algo. -Hola padre-Salude sin una pizca de humor. -Hola Sebas, ¿Cómo te trata el trabajo?- Preguntó como si le interesara, si no lo conociera, quizás le creería, pero sé que no lo hace con esa intención y necesito saber que lo trae por aquí cuanto antes. -Estoy muy ocupado en estos momentos padre, se me viene un lanzamiento en sima y todavía me faltan muchos detalles que arreglar. Si solo has pasado a saludar, estoy bien, gracias. Si es algo más, te pido que vayas al grano- dije para que hablara de una vez - Bueno si es así, te comento que te concerte una cita con la hija de un socio, es hoy en la noche. Supongo que me vas a reclamar el no haberte avisado con más anticipación, a lo que te voy a decir que no lo hice para que no tuvieras tiempo de cancelar. Porque te conozco y sé que siempre tienes una excusa para los planes que hago para ti- dijo todo eso de corrido, no me dejó decir nada, así que no me quedo más que aceptar. -Esta bien papá, solo espero que no sea como las últimas citas que me has planificado. Ya estoy cansado de ese juego tuyo, de que sigas empeñado en que encuentre a alguien para casarme. Estoy bien así como estoy, ¿no lo ves? - Disculpa hijo, te prometo que esta es la última vez que me meto, si no te convence la muchacha, puedes simplemente decírmelo y no me meto más en tus asuntos- Lo que dijo me dejó un poco contento, aunque dudo que cumpla con su palabra, si no estoy feliz hoy con mi cita, él buscará la forma de encontrar a otra. - Esta bien, si eso era todo, discúlpame, pero tengo mucho trabajo que hacer aún- dije a modo de despedida -Ok, deseo que te vaya bien esta noche. Nos vemos Sebas- Y con eso se fue de mi oficina. Con lo de mi padre y mi secretaria me siento fuera de mi centro. Maria hace dos semanas que me comunicó que se tenía que ir de viaje por causas familiares. Es mi secretaria desde que comencé en esto, estamos cerca de un lanzamiento y no puedo creer que esto me pase justo ahora. Entiendo que se tenga que ir, pero ¿tenía que ser ahora?. Estoy molesto con toda la situación, Manuel todavía no me ha conseguido una nueva asistente y ya no se que hacer. En dos días ella se tiene que ir y me estoy volviendo loco, necesito una suplente con urgencia. Cuando llegué a casa ese día, no tenía ganas de más nada que no fuera dormir un rato, pero recordé la bendita cita que me hizo papá para esta noche, así que me bañe, me cambié y salí de casa rumbo a la dirección que él me dió. Me sorprendí al llegar, ya que no era un restaurante, era simplemente una cafetería, ni muy simple ni muy sofisticada. Entré y pedí una mesa, y esperé hasta que llegara la dichosa mujer, al cabo de unos minutos, se acercó a mí una señorita bastante atractiva, demasiado arreglada para mí gusto, pero veremos que sucede a continuación, no quiero sonar que la estoy descartando sin siquiera darle una oportunidad. Pero siento que esto es totalmente en vano. -Hola Sebastian, que lindo verte- dijo ella mientras se sentaba. La verdad es que no la recuerdo. No sé si me está llamando por mi nombre porque me conoce, o porque papá se lo dijo. Así que simplemente salude. -Buenas noches. Disculpa mi falta de memoria, pero no te recuerdo de ningún lado- comenté por lo bajo -Es que no me conoces Sebas. Tu padre hablo maravillas de ti y deseaba conocerte- se notaba demasiado entusiasmada para ser una cita informal, ella tiene que saber que esto lo planeo mi padre. Pedimos algo para tomar y ella empezó a hablar sobre todas sus "cualidades" y lo bien que nos iría juntos, jajajaj no pude evitar reír a carcajadas por dentro. Esta mujer no me conoce en lo más mínimo, ella por lo que me está mostrando se dedica únicamente a viajar y gastar el dinero de su familia. ES muy educada y bonita, eso no lo puedo negar. Definitivamente no es lo que estoy buscando, aunque pensándolo bien, yo no estoy buscando nada. Papá si que te luciste esta vez y peor que las anteriores. Ella es mucho más mimada de lo que pensaba jajaja papá, papá, vas de mal en peor con tus elecciones. Seguimos conversando un rato más, mientras yo trataba de mostrarle que no somos compatible. Pero ella estaba empeñada en que sí, así que mi siguiente movimiento fue totalmente improvisado. Llegó la camarera (por cierto, no es la misma que nos trajo las bebidas). Así que hice como si la conociera y empecé a hablarle. -Hey, mi amor, no sabía que te encontraría aquí hoy- la muchacha me siguió la corriente y aunque no sé por qué, se lo agradezco internamente - no te preocupes. ¿Quién es la bella dama? - de verdad me impresionó lo bien que me está siguiendo el juego. Pero no sé el nombre de la joven sentada a la mesa. -ella es .... - dije y esperé a que la fulana dijera su nombre. - Ashley. Ashley Walker, un gusto - terminó por decir. Ese apellido, ¿de dónde me suena? En algún lugar lo escuche antes, solo que no recuerdo dónde fue. De lo que si estoy más que convencido es que es del circulo que frecuenta mi padre. - Ashley, ella es mi novia - la mesera se sonríe y mi cita se levanta del asiento. Le sigo diciendo "la mesera" por que no tiene su nombre en su uniforme. - una disculpa, no sabía que estabas en una relación, tu padre no lo mencionó en ningún momento - es que él no lo sabe - dije apresurado - y prefiriria que se quede así - ella pareció captar mi indirecta - no te preocupes, yo no diré nada. Es tu vida al fin y al cabo. - hizo una pausa, para luego continuar - que tengan un lindo día. y así se fue del lugar. Cuando quedé solo con la mesera, le iba a agradecer por prestarse a este teatro, la miré a los ojos y no sé lo que me poseyó, que me acerqué a su cara y la besé. Al principio ella no me correspondió y cuando al fin lo hizo, reaccioné, me separé de ella y salí de ahi despaborido. En el camino a mi casa, llamé a mi padre para decirle lo desagradable que fue esa cita y que no se le ocurriera volver hacerlo sin mi consentimiento. -Papá, siempre es lo mismo, ¿es que acaso no conoces otra clase de mujeres para presentarme?-dije eso en cuanto descolgo la llamada y sin pensarlo mucho. -Con eso me estas diciendo que si la señorita es distinta, ¿si vas a aceptar la cita?- Ahí, justo ahí, me di cuenta que mis palabras no habían sido las correctas. -Por supuesto que no papá, lo que quiero decir es que estoy cansado de todo esto. No quiero más citas a ciegas. Déjame hacer mi vida papá por favor, no te metas más- Lo escuche suspirar del otro lado de la línea -Esta bien Sebas, ya te prometí que si el encuentro de hoy no funcionaba, no me metía más y así lo haré- sonaba resignado, pero era lo que yo quería, es mi vida al final de cuentas. -Gracias padre, de verdad te lo agradezco. Hasta luego- mencioné a modo de despedida -Hasta luego hijo- Eso fue todo lo que dijo y colgó la llamada. Él quiere que yo encuentre un amor bonito como el que tuvo él con mi mamá, pero tiene que entender que si eso va a pasar, no va a ser porque él me presente una chica tras otra. Ya llegará ese amor para mi y si no es así bueno, estoy más que bien solo. Llegando a mi casa, lo único que quiero es descansar, pero tengo hambre, así que voy a la cocina y me preparo algo para comer. Me siento en la mesa, estoy acostumbrado a estar solo en las noches, eso no es un problema para mi, ¿porqué es tan difícil de entender?. Después de sepillarme los dientes, me metí en la cama a descansar e intentar dormir, que bien me hacen falta unas horas de sueño después de todo lo que pasé hoy. Logré dormirme, después de luchar por hacerlo un buen rato.
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