5-Nueva asistente

1687 Words
POV Sebastian Comencé mi día como todos, me levanté, fui al baño a bañarme, luego me dirigí a hacer natación, uno de los deportes matutinos que hago a diario. Cuando regresaba a casa mi asistente ya tenía el desayuno pronto, como siempre, como me gusta. Llegando a la empresa me llevé la sorpresa de que ella se iba esa misma noche de viaje, tuvo que adelantarlo, la necesitaba urgente su familia. Yo necesitaba rápido una asistente nueva y Manuel no la ha conseguido aún, dice que está en eso, pero me urge que sea ya que la consiga. A esta altura no pretendo que sea igual de capaz que la actual, pero si que se defienda en esto de ser asistente. En serio estoy en apuros. Estando entre papeles con los diseñadores que trabajan para mi, viendo los nuevos diseños para la nueva colección, apareció mi amigo en la oficina anunciando que mañana en la mañana mi nueva asistente se integrará al trabajo. Soy poco demostrativo, por no decir que soy nada demostrativo, pero con esa noticia me pare y lo abracé, él se sorprendió mucho con mi acción, pero igual correspondió a mi abrazo. No pregunté nada sobre ella porque confío plenamente en Manuel y porque él junto con los de recursos humanos son los encargados de las contrataciones en la empresa. Terminó el día laboral para todos mis empleados y yo aún continuaba en mi oficina como de costumbre. Sentí que la puerta se abrió, levanté la vista de mis diseños y vi a Angy acercarse a mi, volví a bajar la mirada y hable sin mirarla -¿Qué se te ofrece Angy?, la hora de salida fue hace un rato ya- dije y sentí sus pasos cada vez más cerca de mi. -Sabía que no te habías ido aún y quise saber si se te ofrece algo- comento coqueta y se sentó en mi escritorio. En seguida me levanté de mi asiento, tomé mi saco, me dispuse a salir de ahí, pero ella me tomó del brazo -No necesito nada, gracias. Incluso estaba de salida- dije zafandome de su agarre. -Pero Sebas, no parecías querer irte hace un momento, ¿te molesta que esté aquí?- No quería ser grosero con ella, pero no estoy interesado en tener una relación amorosa en este momento y menos, si es con ella, es una mujer muy bella, no lo voy a negar, pero también es egocentrica y no me gusta como trata a sus compañeros de trabajo. - Es que no me había dado cuenta de la hora hasta que entraste por la puerta, y no se porque lo hiciste sin antes tocar.- Dije un poco molesto, me gusta mucho que respeten mi privacidad y no le quería responder a su pregunta para no hacerla sentir mal. -Esta bien entonces, disculpa por no anunciarme, pero sabía que estabas solo. No pensé que hubiera problema por no hacerlo.- Y otra vez insistiendo, no quiero ser grosero, de verdad que no lo quiero, pero ella supera toda mi paciencia. -No importa si yo estaba solo o no, es mi oficina y hay que llamar a la puerta antes de entrar. -Sin más di la vuelta para ahora si irme y ella me dijo -¿Te molestaría llevarme hasta mi casa? Es que hoy en la mañana dejé el auto en el mecánico y ya es tarde para andar sola en la calle- A no, esta buscando cualquier excusa para estar cerca de mi. -Como mucho te puedo dejar en una parada de autobús, o de taxi, porque como bien sabes nuestras casas no quedan en la misma dirección.- Puso cara de decepción, pensé que iba a seguir buscando formas de no separarse de mi, pero parece que logré que desistiera - Está bien Sebas, que me dejes en la pareda de taxi seria lo mejor, voy a aprovechar esos cinco minutos que me quedan al máximo- No puede ser, todo, literalmente todo le viene bien. -Bueno, vamos entonces, que ya es realmente tarde- anuncié saliendo de la oficina rumbo al ascensor. Cuando estábamos frente al auto, le abrí la puerta del copiloto para que se subiera, lo hizo, cerré la puerta y rodee el auto para subirme en el lugar del piloto. Esto si que no es común, yo casi nunca manejo, pero mi chófer me pidió la tarde libre y no se la puede negar, él siempre está a mi disposición y aparte de ser mi empleado lo considero parte de mi familia. En el camino puse música para que no pudiera hablar de nada. Llegamos a la parada del taxi y Angy se bajo un poco decepcionada del tiempo juntos jajaja ¿Qué creía? que íbamos a hablar como grandes amigos que no somos. Ella tiene que notar en algún momento que no me interesa y aunque lo hiciera, Manuel hace mucho tiempo esta interesado en ella y ni de broma intentaría algo con la mujer que trae loquito a mi amigo. Conociendo a Manuel, quizás es algo pasajero, aunque desde que ella entró a la empresa lo tiene comiendo de su mano. Nos despedimos con un simple "hasta mañana" y seguí mi camino hasta mi hogar. A la mañana siguiente me levanté y me fui a correr para luego dirigirme al club a nadar un rato. No sé si la asistente nueva venga hoy a casa o se presentará en la empresa. No lo hablé a eso con Manuel, pero si no me comento nada, no creo que venga hoy hasta aquí. Cuando llegué del club entré a casa, como siempre sin remera y con una toalla colgada de mi cuello, dispuesto a ir a beber agua y luego seguir mi camino hacia el baño a tomar un baño en la tiana. Hoy tendré que desayunar en la oficina. Cuando estoy cerrando la puerta, escucho ruidos que provienen de la cocina de mi casa, sonidos que me desconsiertan un poco ya que la única persona a parte de mi que tiene llaves de mi casa es Antonio, mi chófer y él estaba afuera, acabo de hablar con él antes de entrar. Me arrimo sigilosamente y vaya sorpresa que me di, cuando entré a la cocina, una hermosa mujer pelirroja está preparándome el desayuno. Literalmente me quedé en estado de shock. Ella me miró y dijo -Ho, hola.- tartamudeo al principio, pero se recompuso en seguida-Buen día señor, mi nombre es Julieta Salvatore y soy su nueva asistente- Dijo ahora si, sin trabarse. Yo seguía sin emitir sonido, estaba realmente en blanco, hasta que ella volvió a hablar. -Si es tan amable, podría aprontarse para tomar el desayuno que en unos minutos estará listo?- Ahí me di cuenta que no estaba en mis mejores fachas ¿y dejé que ella me viera así? Que mala suerte tienes Sebas. Pensé para mi. - Si, disculpe usted por tener que verme así, es que no sabia quien estaba en mi cocina, por lo que me apresuré a entrar, sin prestar atención a mi vestimenta- me disculpe con ella por como me encuentro, que verguenza, en su primer día ya tiene que lidear con mis despistes - Soy Sebastian Lombardi, pero usted ya lo debe saber- Agregué presentándome. Julieta hizo un gesto como de obviedad y con eso se dió la vuelta, supongo que a seguir con la preparación del desayuno. Aunque mi nueva asistente, me informó que faltaban pocos minutos para que el desayuno estuvira pronto. Yo necesito mi baño de relajación en la tina, cuando salí de ésta me enjuagué en la ducha, escogí un traje azul oscuro con camisa blanca y corbata haciendo juego y me dispuse a bajar a desayunar. Llegué a la mesa y ya estaba todo servido y Julieta estaba ordenando la cocina, supongo que lo que se ensució al preparar el desayuno. Cuando me escuchó correr la silla para sentarme, vino a mi encuentro. En eso me doy cuenta que solo hay servido un lugar en la mesa y pregunté -Señorita Salvatore, ¿usted no se preparo nada para desayunar? - No señor Lombardi, en mi casa acostumbramos a desayunar muy temprano las tres juntas, para luego salir a hacer cada quien sus que haceres, pero si desea compañía, con gusto me sirvo un jugo o un café - No quise y a su vez me parecia que no debía preguntar a que se referia con "nosotras tres". Se notaba un poco nerviosa, pero lo disimulaba muy bien -No, no tiene porque servirse algo si no lo quiere. Solo pensé que no se había preparado el desayuno porque no sabía si lo podía hacer o no- aclaré para que no se sintiera obligada -Si es así, se lo agradezco, pero no deseo tomar, ya estoy satisfecha. Lo que me preparó era un desayuno muy nutritivo, no es lo que acostumbro a ingerir en las mañanas, pero debo entender que es su primer día y la persona que la podría instruir sería mi ex-asistente y en este momento se encuentra fuera del pais por problemas familiares. Por lo que después de dasayunar y antes de ir a la empresa, le voy a entregarla lista con los alimentos que acostumbro comer, para así poder ir variando el menú. Éste me lo mandó a realizar mi nutricionista, a causa de los ejercicios que realizo en la mañana. Cuando teminé de comer, cabe mensionar que absolutamente todo estaba delicioso, me levanté del asiento y me dirigí al cajón del mueble que se encuentra en la cocina. - Señorita Julieta, éste es el manú de los alimentos que tengo permitido ingrir, se lo dejo a mano para que pueda ir variariandolo, como a usted le parezca. - ¿Tan mal estaba lo que preparé? - no, al contrario, estaba todo mas que deliciodo. - ella se sonrío y yo la quedé mirando como embobado. Ahora que la miro a detalle, me doy cuenta que la conozco de algún lado, pero no puedo recordar de donde es. Ya lo haré, total, ahora nos vamos a ver todos los días, en algún momento recordaré de donde la conozco.
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