Llegué al edificio un poco asustada porque vería a Jean y oficialmente éramos pareja en secreto. Nadie podía enterarse, a excepción de nuestras amistades más cercanas. Me dejé caer en el mostrador de la recepción, logrando sorprender a Sakura por mi repentino comportamiento y es que no sabía cómo actuar cuando viera a Jean de nuevo. Recordar la calidez de sus labios me daba un escalofrío excitante que me generaba temor, por no saber controlar mis propias emociones en cuanto a eso. —¿Qué pasa? Andas como si no hubieras dormido nada —preguntó, con una leve risa piadosa. Tenía razón. No logré conciliar el sueño en toda la jodida noche de tanto pensar en Jean. ¿Cómo es que una persona a parte de robarse tu corazón, también se robaba tu sueño? Me hacía falta investigar un poco más sobre

