CAPITULO 99

1208 Words

MARCO Salimos temprano de la comisaría, rumbo al orfanato. Hoy era el día del desalojo forzoso, y quería ser testigo del destino de esos niños, enfrentar la consecuencia última de este caso. Quizás, de algún modo, poder intervenir. Pero el destino, o el infierno, se adelantó. La llamada destrozó el silencio del coche, un estallido de estática y urgencia en la radio del panel: "…Se reportan disturbios y posibles disparos en el orfanato Santa María. Alguna unidad cercana al lugar, avisen." El intercambio de miradas con Rinaldi fue instantáneo, cargado de una misma y terrible premonición. —Aquí Bellini —respondí, ya tomando el volante con más fuerza—. Estamos a menos de cinco minutos. Nos redirigimos de inmediato. Rinaldi maldijo en voz baja, ajustándose la pistola en la funda. —¿Un enf

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD