Keila se quedó pensando por unos segundos, todo lo que había pasado y trataba de olvidar todos los días volvió al encontrarse con él —Sí, se llama Brayan, fue mi novio y…—Keila bajo la mirada y se tocaba los dedos de las manos, Álvaro se sentó junto a ella, le tomó la mano y la miró con preocupación. —no tienes por qué contarme … —Quiero, en verdad no creí que te lo podría contar… pero ya sabes parte de mi historia y esa es mejor que la cuente yo, viví con él durante dos años, en los cuales me maltrataba, se quedaba con el dinero que ganaba y muchas veces ni siquiera me dejaba comprar…. prefería comprar cervezas que comida. Keila seguía con la cabeza inclinada hacia abajo, pero su mirada ahora estaba en la mano de Álvaro, la cual estaba encima de la suya, con un apretón que le daba con

