Hace más de 3 años —Querida ¿estás contenta? —Le pregunta Antonio acercándose a su esposa. —Claro que si amor, estoy con vida aún, y es porque tengo un propósito, y qué mejor que esté, aquí muchas mujeres encontrarán ayuda, tendrán un lugar a donde escapar para ellas y para sus hijos. Leonardo veía a lo lejos como la pareja de ancianos se abrazaba y se miraba con tanto amor, como si fueras unos jóvenes de 20 años, frente a la casa recién arreglada, de un solo piso, con un gran jardín y muchos juegos infantiles que acababan de instalar, la cual sería la primera sede de la fundación. —¿Cómo va la selección de personal? Leonardo. —Según sus instrucciones, Señora Velázquez, la mayoría de curriculums son de mujeres, también busquen a la persona que me indico, actualmente tiene trabajos inf

