David estaba jugando junto al cachorro y los demás niños, mientras que Mateo jugaba con Álvaro, hasta ahora el pequeño había perdido, su madre que estaba junto a él vigilando a todos los pequeños, mientras consolaba a Mateo, ya que así aprendería más rápido. —Andrea —Zack—Los dos siempre se saludaban de esta manera, con una mirada y tono de voz muy coqueto. —¿Extrañas a tu novio? Andrea negó con la cabeza, mientras él se sentaba junto a ella. —Pensaba en la vez que vi a David, es un año mayor que mi hijo, pero es más pequeño y delgado, me alegra que hoy esté feliz— Pensó en un momento y volteó para mirar a Zack y preguntar—¿Pasa algo más entre Álvaro y Keila? —Es complicado, en sí los dos son muy complicados. —Todos los somos ¿no crees? —Si, como tú y yo. —¿Algún día lo intentarem

