Ambos no quedamos en silencio mirándonos sorprendidos. No sé si es una casualidad o es parte del destino ahora marcos y yo somos compañero de trabajo a jugar que Nicolás muestro jefe. Después de unos segundos marcos extendió su mano y me saludó. _es un placer conocerte señorita McGibe. _ el placer es mío_ le respondí extrañada de que fingiera no conocerme y de la forma tan seria con la que me saludó. _toma asiento Marcos, tenemos mucho de qué hablar. _ dijo Nicolás y Marcos se sentó junto a nosotros. Puedo decir que si antes yo estaba incómoda ahora con esta extraña situación lo estoy más. Nicolás Mi mejor amigo llegó y pudo conocer por fin a la mujer que tiene mi corazón. _ Marcos ya nosotros ordenamos nuestra cena, pero no creo que sea un impedimento para tu ordenar. _ no tengo

