Después de ver el vídeo, infinidad de veces, el ardor en su cuerpo no pudo bajar. Incluso sentía que todo le daba vueltas al unísono con todo el fuego que la hacía arder. Su modo de reacción fue apagar el móvil. Dimitrix no dejaba de inviarle capturas de los instantes más explicitos, como método de tortura. Ya tenía claras sus feas cualidades; de soberbio, degenerado, depredador, groseror, reconroso...pero jamás llegó a imaginar que sería un vil chantajista. —¿Qué voy hacer?.—Dejo salir esa interrogante...prefería morir antes de permitir que su familia viera ese vídeo. Era muy íntimo, aparte nadie creería por la respuesta que ella mostraba en la escena ante su contacto que estaba siendo forzada. Se veía que lo había disfrutado. Se tapo el rostro con la almohada, reconocerlo también

