Margot se alejó del hotel donde encontró a su prometido con su mejor amiga, convertida en un mar de lágrimas y sin saber qué hacer con su vida. La cabeza de Margot era un revoltijo de emociones, de pensamientos insanos y de dolor. Su corazón bombeaba sangre con demasiada velocidad y su pecho comenzó a doler. Estaba perdiendo la visión cuando se resbaló en la calle y sus rodillas y manos aterrizaron en la acera húmeda. La confusión en su cabeza era enorme, y al desconocer la ciudad, no sabía hacia donde dirigirse. Todo le parecía igual, y aunque algunas personas quisieron ayudarla, ella continuó caminando sin rumbo, con los ojos llenos de lágrimas, y el profundo dolor que le desgarraba el alma. Margot pensó en muchas cosas, y uno fue acabar con su vida. Mientras tanto, Faith se despertó co

