Gritando al cielo, gritando al mundo; cariño, ¿por qué te fuiste?
Sigo siendo tu chica. No debería de aferrarme demasiado fuerte. Mi cabeza está arriba en las nubes. Sólo el cielo sabe dónde estás ahora.
¿Cómo puedo amar de nuevo? ¿Cómo confío de nuevo?
Me quedo despierta toda la noche, diciéndome a mí misma que estoy bien. Cariño, eres más difícil de ver que la mayoría. Nunca tuve la oportunidad para decir un último adiós, tengo que seguir adelante “Se supone” pero duele intentarlo. ¿Cómo haré esto? ¿Cómo hacerlo si tú eras lo que me mantenía cuerda?
Todas las noches estoy bailando con tu fantasma.
//
Mientras llegamos a Duverge, no evito estar triste con cada paso, cada sentimiento y recuerdo queda plasmado con mi huella. No quería estar tan débil para esas circunstancias. Siento que me estoy muriendo en vida. No pude controlar mi llorar al llegar a la casa. Scarlette me abraza pero yo lloro desconsoladamente. Estoy en busca de respuestas a esto, para darle una explicación a todo pero no la hay y eso es lo que más me duele.
Al parecer no hay segundas oportunidades. Creo que no tendría oportunidad para amar de nuevo. No quiero si no es contigo.
Me aferro a tu recuerdo como si fuera una soga que agarra mi existencia y creo que así es. Tú eres quien agarraba mi existencia.
En la tarde caminábamos para la montaña donde te enterramos. fue una caminata muy triste y pacífica. llegamos con los instrumentos necesarios para remodelar tu tumba y ahí estaba, así rota por el viento y sin color.
Al ver tu tumba pensé que sería fuerte ¿verdad? no lo fui. Me desplomé en llanto. Maldición no debería de estar así. pero lo estoy.
Me senté en un punto distante mientras los chicos preparaban la tumba. Scarlette está a mi lado sin decir una palabra pero a la vez entiendo también el sentimiento de ella. ¿cómo no entender? Fue nuestro mentor, nuestro padre; figurativamente hablando. Él era mi amor y mi vida entera. no puedo superarte Vicente.
la tarde pasa rápidamente. dando entrada a una noche de luna llena. una de las más tristes que he visto. los chicos terminan por decorar tumba con detalles florales dentro y una pequeña casita le hicieron para que las flores no se marchitan rápidamente. que detalle.
ya nos llamaron para que estemos de pie a la tumba.
Yo estuve agarrando mi corazón para lo desplomarme delante de esto. Tengo que ser fuerte.
—vamos a rendir homenaje ahora. Fue un grande. no podemos dejar esto para cuando cumpla el año. debes de estar fuerte, Danna —dijo Jhosep mirándome.
— está bien —Asentí cabizbaja.
empezaron los chicos a decir sus homenajes. esos eran cortos pero bien certeros.
—no tengo palabras para dedicarte lo que mereces. Ni siquiera sé cómo pasó todo esto y me duele con todo el corazón que te hayas ido. Fuiste mi padre, mi aliento, me encontraste vagando por las calles sin ningún rumbo. Tú fuiste mi mentor y me ayudaste mucho. Nunca conocí a mi padre y tú fuiste mejor que todo esto. Fuiste increíble, admirable. Un gran hombre y me siento orgulloso de ello. Me siento orgulloso de haberte conocido. Sin embargo, no me esperaba esto. Aunque el asesino tuyo está muerto no puedo evitar recordarte con dolor. No te pudimos salvar y esto es lo que más me duele.
Él suspiró mirando al cielo y unas lágrimas descendieron de el
—Ya no puedo seguir hablando —Dijo Annel con lágrimas en sus ojos.
—yo tampoco tengo palabras para hablar. Sólo quiero decir que me gusta el halo de felicidad que mostrabas y nos rodeas. Una persona tan increíble, valiente. Alguien a quien mirar. yo tampoco tuve padre y fuiste mi padre. Mi amigo, mi consejero, la persona en quien confiar. Te quiero tanto. No sabes cuánto te quiero. La última vez que nos vimos, me viste con una sonrisa y nos diste un fuerte abrazo. No sabíamos que era tu último momento. Sí era así te hubieras tenido para que no te vayas.
Él estalló en llanto. Annel lo abrazo. Scarlette siguió hablando.
—todos han dicho que fuiste un padre y un mentor. Fuiste mi amigo y comparto los sentimientos que todos sienten ahora. No pude evitar sentir ira cuando te vi aquel momento. No teníamos nada de tiempo. No pudimos hacer nada más, simplemente. En 2 segundos estabas muerto y me odio por eso, porque tal vez hubiéramos hecho algo pero no pude. Llegamos tarde. Y odio ese maldito sentimiento de sentirme culpable por ello. Pero me he quedado en claro de que no fue mi culpa. ¿Quién ahora nos dará el amor del padre y la confianza, quien nos va a entrenar, Quiénes va a dirigir, como sabes hacerlo? Ya no hay nadie como tú. En que podamos depositar toda nuestra fe.
Ella se detuvo de hablar y creo que era mi turno de hablar, pero las palabras no me salían tanto. Así que solamente respiré profundo y a la mirada de todos, traté de ser lo más expresiva posible.
—Nunca voy a entender el porqué de esto. El porqué de las cosas y las circunstancias. Esto me ha dolido, como no sabes. He llorado y he sufrido a causa de no tenerte. Te declaraste, me diste tu amor hace apenas unos días, antes de morir. Borraste mi mente para que estuviera con ella. Sacrificaste esta felicidad solamente por mi bien ¡No debió de ser así! ¡Yo quería estar contigo!
—El duelo es el proceso psicológico al que nos enfrentamos tras las pérdidas, algo que todos, tarde o temprano, viviremos a lo largo de la vida. Por definición, la pérdida de cualquier objeto de apego provoca un duelo, si bien la intensidad y las características de éste pueden variar en gran medida en función del grado de vinculación emocional con el objeto, de la propia naturaleza de la pérdida y de la forma de ser y la historia previa de cada persona. Hoy vamos a hacer duelo por ti Vicente, vamos a estar toda la noche recordando tus hazañas y tus memorias, como un gran guerrero —Dijo Jhosep reponiéndose a esto.
Y así fue. Hicimos una pequeña fogata y todos nos sentamos alrededor de esta. El viento, que siempre estaba turbulento y recio, hoy estaba apacible, tranquilo y sereno. El viento entendía nuestro dolor. Annel empezó a hablar.
—Cada proceso, como cada persona, es único. Esta etapa de duelo se divide en 5 partes y aunque no parezca Danna, nosotros si te entendemos, entendemos tu dolor —Dijo mirándome con dolor.
—Gracias —Dije triste —¿Cuáles son esas etapas?
—1. Negación: La negación es una reacción que se produce de forma muy habitual inmediatamente después de una pérdida. No es infrecuente que, cuando experimentamos una pérdida súbita, tengamos una sensación de irrealidad o de incredulidad que puede verse acompañada de una congelación de las emociones. Se puede manifestar con expresiones tales como: “aún no me creo que sea verdad”, “es como si estuviera viviendo una pesadilla” e incluso con actitudes de aparente “entereza emocional” o de actuar “como si no hubiera pasado nada”.
La negación puede ser más sutil y presentarse de un modo difuso o abstracto, restando importancia a la gravedad de la pérdida o no asumiendo que sea irreversible, cuando en muchos casos lo es.
—2. Ira —Dijo Scarlette —Me he familiarizado con esto. A menudo, el primer contacto con las emociones tras la negación puede ser en forma de ira. Se activan sentimientos de frustración y de impotencia que pueden acabar en atribuir la responsabilidad de una pérdida irremediable a un tercero. En casos extremos, las personas no pueden ir elaborando el duelo porque quedan atrapadas en una reclamación continua que les impide despedirse adecuadamente del objeto amado.
—3. Negociación —Siguió explicando Annel —En la fase de negociación, se comienza a contactar con la realidad de la pérdida al tiempo que se empiezan a explorar qué cosas hacer para revertir la situación. Por ejemplo, cuando a alguien se le diagnostica una enfermedad terminal y comienza a explorar opciones de tratamiento pese a haber sido informado de que no hay cura posible, o quien cree que podrá recuperar una relación de pareja ya definitivamente rota si empieza a comportarse de otra manera.
4. Depresión
A medida que avanza el proceso de duelo y se va asumiendo la realidad de la pérdida, se comienza a contactar con lo que implica emocionalmente la ausencia, lo que se manifiesta de diversos modos: pena, nostalgia, tendencia al aislamiento social y pérdida de interés por lo cotidiano. Aunque se denomina a esta fase “depresión”, sería más correcto denominarla “pena” o “tristeza”, perdiendo así la connotación de que se trata de algo patológico. De algún modo, sólo doliéndonos de la pérdida puede empezar el camino para seguir viviendo a pesar de ella.
5. Aceptación
Supone la llegada de un estado de calma asociado a la comprensión, no sólo racional sino también emocional, de que la muerte y otras pérdidas son fenómenos inherentes a la vida humana. Se podría aplicar la metáfora de una herida que acaba cicatrizando, lo que no implica dejar de recordar sino poder seguir viviendo con ello.
Aunque el duelo es un proceso personal, también es importante su vertiente social. Todas las culturas han ido desarrollando formas de canalizar ese dolor a través de los lazos comunitarios (compartir el dolor con los otros) y con elaboraciones simbólicas que a menudo dan un sentido trascendente a la pérdida. Hoy estamos en esto, estamos tratando de canalizar nuestro dolor para poder superarlo juntos.
Las palabras de Annel me hacían reflexionar en estas etapas, pensando en que etapa estar. Muy bien puedo estar en la etapa 4 pero dudo que pueda llegar a la etapa 5. No tengo la fuerza para aceptar este cruel destino.