Meses después
Mientras medito en mis palabras frente al espejo no dudo en pensar una y mil veces las cosas que han pasado.
Tu muerte
Tu declaración de
amor
El tiempo que pasamos
juntos
Lo que pensé en aquel
tiempo que sería tu chica ideal.
¿Por qué fui tan
tonta para no darme cuenta?
¡Me siento tan idiota como aquella vez que estábamos en
la sierra! He aquí estoy pagando las consecuencias de mi insensatez. elegí a la
persona incorrecta y deseaste mi felicidad, sobre estar juntos.
Sin embargo quería estar contigo ¿Por qué no me dejaste?
Me amabas, por eso elegiste mi felicidad por encima de la
tuya ¿no es cierto?
El fantasma de tu recuerdo me atormenta con todas estas
preguntas, torturándome con recuerdos innecesarios, vacíos, dolorosos, cosas
que pude cambiar, cosas que pude…
El “Si tan solo…” No aplica en este momento.
Son las 3 de la mañana y todos están descansando. No
tengo sueño, no me siento cansada, solo estoy mirando mi reflejo en el espejo,
dándome cuenta de que estoy mal pero no tengo la suficiente fuerza para
cambiar. No tengo la voluntad de hacerlo.
—¿Por qué? Solo dime porque —susurré llorando al espejo.
En mi locura mental solo puedo hacer una cosa, caer hasta
el fondo. Solo me quedara subir ¿No es así?
Y así fue. He caído tan bajo a tal punto de no salir para
nada, no hablar con los chicos, nada por el estilo.
Voy a tener dos meses sin hablar con ellos. El recuerdo de Vicente me persigue a mas no poder y solo deseo y espero estar muerta para cuando amanezca. Mi cabeza duele y solamente puedo mirar hacia un punto fijo, mis lagrimas se han acabado, quiero llorar y las lágrimas no salen.
¿en esto me he convertido?
—Sé que te amaba tanto que dejé que me trataras así. Fui tu cómplice por voluntad propia, cariño —Dijo mi reflejo en cuanto miré al espejo.
—Esto debe de ser una broma, ahora hablo con mi reflejo.
—Las cosas que hiciste solo para poder llamarlo tuyo… y ya se ha ido —Dijo mirándome con frialdad —Bueno, espero haber sido tu crimen favorito, ya me ha matado, dos veces.
—¿A que te refieres? Yo no tengo culpa de haberte matado, desapareciste en cuanto se fue él —Dije confundida.
—Crucé mi corazón mientras tú cruzaste la línea —Dijo sollozando —¿Que nos pasó? Y lo peor de todo es que sé qué harías todo de nuevo. Es agridulce pensar en el daño que hacemos porque me estaba hundiendo, pero lo estaba haciendo contigo. Sí, todo lo que rompimos y todos los problemas que hicimos. Pero digo que te odio con una sonrisa en mi rostro.
—Oh, mira en lo que nos convertimos —Me reí sin ganas —Me odias por sufrir todo esto. Es irónico, ambas somos la misma, sientes lo que siento pero me culpas por estar sufriendo este dolor y tú te has ido, te has agachado como cual persona miedosa.
—Aún podría volver… —Dijo mi reflejo, pero la interrumpí.
—Ya es demasiado tarde —Dije cortante —¿Dónde estabas cuando aún estaba cuerda?
—Ya, CALLATE —Dije enojada y rompí el espejo de un golpe.
Grité con rabia y me tiré al suelo, llorando con dolor. Me fallé a mi misma.
//
Encontré a un chico que me dijo que yo era una estrella. El sostuvo la puerta, sostuvo mi mano en la oscuridad, pero ya no está conmigo. Nos enamoramos, pero no duró. Porque en el momento no lo entendí, él me alejó y no tengo idea del porqué.
Pienso que este dolor está en tercera persona. Todo lo que quiero es un amor que dure ¿Eso es mucho pedir? ¿Hay algo mal conmigo? ¿Mis expectativas son demasiado altas?
Intento lo mejor de mí, pero ¿qué puedo decir? Todo lo que tengo es a mí misma al final del día. ¿Eso no debería ser suficiente para mí?
La verdad es que Vicente me complementa, sin él no soy nada, solo una caña agitada al viento. Extraño los días cuando era joven e ingenua. Ahora, el felices por siempre no viene tan fácilmente.
Ni siquiera hay “Felices por siempre”
Me levanto y voy al baño, para ver si el agua fría me hace relajarme de todos estos pensamientos.
Oír el agua bajar me hace simular que estoy bien. Mientras entro, en el espejo veo de nuevo a mi reflejo, esta vez con cara desafiante, mirada vacía.
—¿Qué no te cansas de perseguirme? ¡Déjame en paz! —Dije cansada.
—Te estoy dando lo que estás pidiendo, dando lo que dices que necesito, pero solo quiero que me liberes. No puedo dejar que nos eches a perder así, necesitas estar cuerda.
—Ya no tengo miedo ¿Qué te hace estar seguro de que eres todo lo que necesito? Olvídalo —dije con amenaza al espejo —Saliste por la puerta y me dejaste desgarrada. Ya me enseñaste a vivir sin ti. Estoy tan aburrida de esta situación —Dije cansada.
—¿Qué demonios dices? —Dijo irónica — Nunca he sido el tipo de persona que deja que alguien vea a través de mí. Sin duda esta parte de nosotras es la más toxica que conoceré hasta ahora. ¿Por qué no superas todo esto?
—Cariño, ¿no te retractarás? —dije riéndome —Di que solo tratabas de hacerme reír y nada tiene que cambiar hoy —Dije riéndome más —Estas loca la verdad. Sin él no soy nada.
—¿Esta Danna esta dependiendo de una persona para su felicidad? Que patética estas.
Ignoré mi voz y me entré al agua fría, para este momento, sentía todo ese frio recorriendo mi ser, pero ignoraba esa sensación, mientras mi reflejo en el espejo lloraba.
//
Estando despierta toda la noche, en otro vuelo nocturno. Ojalá nunca hubiera aprendido a volar tan alto. Tal vez debería solo tratar de decir una buena mentira.
—No quise hacerte llorar, yo… —Dije yendo al espejo, mirándome —Simplemente esta no soy yo… entiéndelo. Este debate mental nos está enloqueciendo más de la cuenta.
—La sonrisa que me diste incluso cuando tenías ganas de morir —Dijo mi reflejo —Son de las cosas que me duelen. Soy tu, te conozco mejor que nadie… solo acepta que te ayude.
Lo siento pero… no.
—No… yo no… no puedo. Solo déjame —Dije con lágrimas en los ojos.
Me derrumbo mientras oscurece todo. No hay nada que puedas hacer o decir. No lo puedo evitar, lo amo y no renunciaré a Vicente fácilmente. Mientras pasa eso, su recuerdo cobra vida y solo le sonrió.
Te extraño demasiado, aun quiero una vida contigo.