CAPÍTULO 2
LA OSCURIDAD
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Las trompetas resoplaron con gran furor desde lo alto del castillo, dando aviso a sus habitantes sobre la llegada de integrantes reales a sus puertas, los príncipes firmes en su montura llevaban en sus rostros una mezcla de determinación y nobleza, sus miradas fijas en el castillo que se alzaba sobre ellos, el hogar donde crecieron, un sitio lleno de historia familiar. El estandarte de sus casas ondeaba a sus espaldas, los guardias reales se alinearon en formación rindiendo homenaje a la llegada de la realeza. Los príncipes descendieron de sus caballos, junto a su tía lady Alissa y su hijo Drago Tiberius, sus pisadas firmes resonaban sobre el piso apedreado, listos para reencontrarse con su padre el rey en el gran salón.
—Padre —inclinándose ante el rey.
—¿Porque han regresado tan pronto? —el rey sonriente ante sus hijos.
—Me temo que ha sido culpa mía majestad —lady Alissa inclinándose ante su rey.
—¿Que ha sucedido? —pregunto con cierta preocupación.
—Es urgente que tengamos una reunión a puertas cerradas.
La reina corrió a gran velocidad desde el jardín hasta el gran salón, rencontrarse con sus hijos la llenaban de alegría.
—Mis niños —abrazándolos eufórica, aun en presencia de algunos mie.mbros del consejo —. Los extrañe demasiado.
—Y nosotros a ti madre —comento Tristán besando la mano de la reina.
—Es la primera vez que salgo sin tu compañía madre, sigues siendo la mujer más hermosa del reino — besando las mejillas de la reina el príncipe Andrés.
—Es impropio que los príncipes saluden de esa manera a la reina en presencia pública —reclamo Lord Estuard.
—Mis hijos saludan a su madre como corresponde —alzando la voz la reina —. Querida abrazando a su gran amiga —¿Que ha sucedido en el norte?, debe ser urgente para apartarte de tu amado hogar.
—Tía —Drago inclinándose ante la reina.
— No te límites a saludar a tu familia como es debido —acariciando las mejillas del joven —. Cada día que pasa eres más guapo.
—Gracias —contesto orgulloso.
—Los jóvenes pueden irse a descansar, tenemos una reunión a puerta cerrada —comento el rey sentándose en su trono.
—Si padre —los príncipes inclinándose ante el rey.
—Después de la reunión espero por ti Tristán y tu hermano Hades en mi oficina.
—Como ordenes padre.
—Hermano —corrió por todo el pasillo la princesa Edme con sus hermosos pantalones de gabardina rojos a los brazos del favorito de sus hermanos, el príncipe Andrés, quien la tomo entre sus brazos abrazándola con fuerza.
—Es inaudito que los príncipes y princesas no sepan cómo comportarse ante la sociedad majestad —reclamo Lord Estuard.
—Lo siento padre —contesto la niña apenada —. Majestad —rectificando su falta de respeto.
—Usted —la reina silenciada por el rey quien se levantó de su trono.
—Mis hijos están en su hogar y si vuelve a faltarle el respeto a uno de ellos, terminara bebiendo el agua de los caballos por una semana ¿Entendió? —grito el rey asustando al hombre.
—Siento si mis palabras han causado malestar en los reyes, pero mi deber en el consejo es precisamente velar por el futuro de esta nación, eso incluye a los príncipes.
—Su único deber en esta nación es obedecer a su rey — callándolo el rey —. Cállese y escuche la reunión.
—Si majestad —inclinándose el hombre.
Los príncipes se retiraron, dejando a sus padres en compañía de los adultos.
—¿Que sucede lady Alissa? —pregunto el rey tomando la mano de su esposa, quien se sentó a su lado como siempre.
—Me temo que debemos prepararnos nuevamente para una guerra —comento con voz temblorosa ante su confesión.
—¿A qué se refiere?
—La oscuridad volverá arropar, nuestro continente majestad, dijo causando impresión y murmullo en los presentes.
—Silencio —estremeciendo la sala el rey —. ¿Que la hace pensar que eso es verdad?
—Hace un par de meses el norte fue atacado, mi aldea para ser más específica, un Raven y un monstruo del pantano, les arrebataron la vida a varios soldados, pobladores, uno de mis sobrinos mayores resultó gravemente herido, el raven antes de morir a mano de la bruja roja nos dio aviso del regreso de la oscuridad.
—¿Porque no se me envió un gavilán mensajero? —reclamo el rey, con tono molesto —. Mis hijos fueron enviados al norte por encomiendas de su padre el rey.
—Lo sé, pero después de ese ataque tuvimos que proteger nuestras tierras, quería estar segura de que el regreso era eminente, debo decir que la bruja roja creo algunos lobos blancos en busca de protección para nuestro pueblo.
Un golpe certero de la mano del rey sobre el trono estremeció el silencio de los presentes.
—Se han tomado decisiones sin la autorización de la corona. Han pasado sobre el rey —grito a lady Alissa.
—Se enviaron tres gavilanes mensajeros majestad —dijo la mujer acercándose —. no recibimos respuestas de la corona. No tuvimos más opción que cuidar del norte —. cuando se nos fue avisado que los príncipes se acercaban, tuve que traerlos a salvo para hablar con usted.
—Tenemos que encontrar al hijo del Dios oscuro majestad —murmuro uno de los hombres del consejo —. es momento de buscar a ese joven en todo el continente hasta encontrarlo y asesinarlo, es la única manera de evitar que la oscuridad vuelva a lastimar a nuestro pueblo.
El rey apretó la mano de su esposa quien estaba a punto de gritar.
—No es el momento de una guerra —dijo otro miemb.ro del consejo, la reina aun no puede usar sus dones y sin el relicario y el poder de los siete elementos moriremos todos a manos de la oscuridad —hablo tembloroso, causando temor en la junta.
—¿Acaso no tienen a su rey? — reclamo Kingston —. Encontrare la solución. Terminaremos esta reunión mañana —ordenándole a todos salir de la sala.
La reina corrió por los pasillos, ni siquiera quiso esperar a que su esposo le hablara del tema, durante los últimos dieciocho años se ha preparado para lo peor.
—Aun nadie sabe dónde se encuentra ese niño —dijo a su espalda lady Alissa —. ha crecido entre todo el consejo y le llaman príncipe día y noche ¿Porque lloras?
—Aún existen personas que conocen donde se esconde ese niño.
—¿Sabías que descubrió sus dones?, somos como hermanas Gala —acercándose a su lado a mirar el hermoso jardín que se veía desde el balcón —. Lucho con tu madre y defendió a sus hermanos, es poderoso.
—El no lastimara a su familia Alissa —dijo apretando el barandal con fuerza.
—Sabes muy bien que después del nacimiento de Cassian has quedado débil, no debes usar el relicario hasta que el niño cumpla un año. Tus hijos están en peligro, el heredero y Gaia, quizás todo el continente.
—Andrés también es mi hijo —tomando su mano con fuerza —. Quien se atreva tan siquiera en pensar lastimarlo, conocerá el poder del relicario y los siete elementos.
—Jamás lastimaría a uno de mis sobrinos y lo sabes, pero debes empezar a pensar más allá de ese amor que le tienes, porque si el descubre todo su poder, si la oscuridad llega a él, ni siquiera el relicario podrá detenerlo.
—La reina quiere estar sola Alissa —dijo con frialdad —. enviare a preparar las habitaciones para tu estancia en Miracles.
—Como ordene alteza —retirándose.
—El rey solicita su presencia en su estudio alteza —hablo el mozo de su majestad.
La reina camino apretando sus puños hasta donde se encontraba el rey con dos de sus hijos y Marcel.
—Salgan del estudio —ordeno la reina.
—Madre soy el futuro rey —reclamo Hades.
—Eres mi hijo —grito la reina —. Obedeces a tu madre aun siendo el rey de este continente. Sal del estudio.
—Madre —Tristán tomando la mano de la reina —. Tranquila, tus hijos cuidaran de ti y los niños, pero por favor no uses el relicario, no podría resistir volver a perder a mi madre.
—Cariño —acariciando las mejillas de su cariñoso hijo —. Estaremos bien —tomando la mano de Hades —. Necesito hablar con su padre a solas.
—Como ordene alteza —dijo Marcel, sacando a los príncipes del estudio.
—¿Lo sabias?, como se me ocurre preguntar semejante estupidez —levantándose de su silla —. ¿Desde cuándo lo sabe la reina?
—Descubrió sus dones cuando tenía cinco años, tuve miedo de que lo sacaras del reino —rompiendo en llanto —. Lo obligue a ocultarlo.
—No llores —apretando sus puños —. ¿Me crees un monstruo?, he intentado proteger a nuestros hijos de la oscuridad, a nuestra familia, nuestro pueblo, este continente, maldita sea.
—Andrés también es mi hijo, has intentado sacarlo de este castillo, de este reino, de este pueblo desde antes de nacer.
—Sabes que todos nuestros hijos están en peligro, incluso Andrés ¿Lo sabes?,¿Qué crees que va a pasar cuando todos sepan que escondí en nuestro propio castillo al hijo del Dios oscuro?
—¿Que debemos hacer? ¿Asesinarlo? —tomando la mano del rey para crear contacto visual —. Respóndeme.
—A estas alturas no sé qué debemos hacer, tenemos a la maldita oscuridad en las puertas de todo el continente y Andrés es conocedor de sus dones desde los cinco años a escondidas de su rey.
—Es un buen niño Kingston, tiene un buen corazón, es honesto y ama a su familia, daría la vida por sus hermanos, es mi hijo y lo conozco.
—También es el hijo del Dios de la oscuridad, aun no lo sabe, pero cuando su padre aparezca en su vida todo se volverá turbio para él, le ordenara asesinar a los hijos de todos los Dioses en la tierra incluyendo a sus hermanos ¿Has pensado en eso?
—Lo sacare del castillo, lo alejare del resto de nuestros hijos, lo alejare del pueblo, del consejo, de su familia y de ti, pero no permitiré que nadie lo lastime, si debe asesinar a alguien que sea a mí, soy la única responsable de su existencia en este mundo.
—¿Como se te ocurre?, pretendes abandonar al resto de tus hijos, ¿abandonaras a tu esposo?
—No, solo pretendo poner a salvo a todos.
El rey tomo el cuerpo de su esposa abrazándola con fuerza.
—Jamás te dejare sola, siempre estaré a tu lado para protegerte y amarte, una vez te perdí y sentí que se acababa mi vida. Te amo más que a nada en el mundo.
—Se lo que dicen las escrituras, pero conozco a nuestros hijos, Andrés no lastimara a sus hermanos —besando los labios del rey —. Te amo y siento mucho causarte tanto estrés.
—Tú causas muchas cosas en tu esposo, menos estrés —besando a la reina.
Los reyes permanecieron abrazados en silencio, ambos eran conocedores de los difíciles momentos que se acercaban a sus vidas.