Qidel. —¿Necesitas que me quede?. —No Ita, esta bien, asi hablamos bien calmados, si estas, se va a alterar. —Bueno, me voy entonces. —agarro la mano de Itamar sonriendo—. No tengas miedo, va a ir todo bien. —Si, no tengo miedo la verdad, que suceda lo que deba suceder. —Bien. —me acerco a Tahiel que esta agachado haciendo el trabajo que el agua llegue al pueblo desde el rio, me mira serio, muy serio—. ¿Podemos hablar?. —Si, sabes... Estoy esperando a Mawunko Qidel, —se para caminando lejos de donde estaba, y yo atrás intentando seguirle el paso—. Espero vaya pronto. —No quiero hablar de eso, es otra cosa lo que vengo a decir. —¿De qué quieres hablar?. —Estoy embarazada. —deja de caminar y se gira para mirarme lentamente—. Me acabo de enterar y vine de inmediato a decirte. —esta e

